Menorca es la solución vacacional perfecta para quienes buscan un rincón de paraíso balneario cercano a casa. Muy cercana a las islas más bellas de España como Mallorca e Ibiza, Menorca ofrece playas encantadoras, paisajes extraordinarios y un turismo menos masificado  respecto de sus hermanas famosas. Esto, naturalmente, se traduce en una isla con un sabor aún bastante tradicional, que debe explorarse meticulosamente antes que todos los demás.

Son muchos los motivos para visitar Menorca lo antes posible. Uno por encima de todos, como ya hemos mencionado, son las playas: rincones de paraíso virgen conformados por arena y rocas. Extiende tu toalla y disfruta de la quietud y el silencio de algunas de las playas de España más bellas, con la tranquilidad de no tenerlas que compartir con demasiadas personas. Menorca cuenta con casi 200 pequeñas calas, todas dignas de una visita, caracterizadas por arenas blancas que penetran en el agua cristalina color turquesa. La mayoría de los litorales están relativamente poco organizados, por lo que la isla se convierte en el destino perfecto para quienes buscan la tranquilidad para sus días en la playa.

En los últimos años, la isla se está desarrollando como centro indiscutido de las actividades deportivas acuáticas de las Baleares. Gracias a la presencia de los fuertes vientos presentes casi cada día, se viene aquí para practicar surf, windsurf, navegación y, naturalmente, kitesurf. Si no estás familiarizado con este tipo de actividad, no te preocupes: las numerosas calitas del litoral crean pequeños oasis de aguas tranquilas a lo largo de toda la costa, que permiten el baño incluso a los nadadores menos expertos y son ideales para los aficionados al snorkeling y a las inmersiones.

Menorca es hermosa para nadar, pero también para vivirla. Su roca blanca rica en vegetación exuberante anima al turista a calzarse las bambas de trekking y recorrer los senderos pedregosos de esta maravilla natural. Entre las mejores cosas para ver en Menorca, recuerda explorar el Camí dels Cavalls, un sendero que originariamente se utilizaba en el siglo XIV para las defensas locales. Y si tu fuerte es la historia, Menorca es el lugar adecuado para ti: caminando por los senderos rurales te toparás continuamente con las espectaculares construcciones megalíticas que se remontan a los tiempos primitivos. Por encima de todas descuella la famosa Torre d’en Galmes, en Alaior, pero también merece tu atención la Torre Trencada.

Para garantizarte un momento de auténtico relax y reposo en la isla de Menorca, hemos realizado para ti la lista de las playas más bellas y emocionantes del lugar. De esta forma, solo tendrás que bajar de uno de nuestros grandes barcos y disfrutar la estancia aquí, con la seguridad de haber encontrado el destino perfecto para transcurrir un día de recuerdos inolvidables.

Arenal d'en Castell

Entre las atracciones balnearias más importantes de Menorca no hay que olvidar la playa Arenal d’en Castell, un espectacular tramo en forma de medialuna pensada para satisfacer a cualquier tipo de turista. Más allá de la franja de arena dorada y suave, el litoral prosigue con un tramo frondoso y después con un acantilado que se asoma a las aguas cristalinas. La parte este, llana, se conoce con el nombre de Punta Grossa, y conecta la zona verde con las dunas de arena. La ensenada de la isla ofrece un área tranquila donde nadar y divertirse sin tener que preocuparse mucho por las corrientes de profundidad. Huelga decir que Arenal d’en Castell es el lugar perfecto para albergar a familias con niños y acogerlas con la clásica hospitalidad de las Baleares. ¡Alquila una sombrilla, estírate en la arena bajo el sol y sumérgete en un clima de relax total! Y si los más pequeños se aburren, no hay problema; cerca de aquí hay un bonito parque acuático gestionado por un hotel, perfecto para distraerles durante los prolongados días de sol sin perder tu merecido derecho al bronceado.

Los 650 metros de costa no solo ofrecen instalaciones organizadas, sino también playas libres donde gozar del silencio y la tranquilidad. Arenal d’en Castell es un área destinada a los nadadores; por tanto, no es posible practicar deportes acuáticos que prevean motores ruidosos. Tras un día de chapuzones en el mar, no olvides visitar Fornells, el pueblo pescador que se encuentra a poca distancia de aquí.

Binibeca

Bienvenido a la playa de Binibeca, un paraíso de arena blanquísima y suave donde, estamos seguros, querrás pasar la mayor parte de tu estancia en Menorca. A pesar de ser una de las costas más concurridas de la isla –teniendo en cuenta su cercanía con el pueblo de Binibèquer Vell–, este lugar vale todos los instantes de tu tiempo. La playa de Binibeca es relativamente pequeña y se considera una playa urbana; pero, no te dejes engañar por su título. De hecho, se trata del mejor punto intermedio que puedes encontrar entre las playas organizadas con múltiples instalaciones balnearias y costas salvajes y vírgenes de la parte meridional de Menorca.

Arena inmaculada, aguas color turquesa, cálidas y tranquilas, y un clima de fábula. Sus aguas han sido premiadas con la bandera azul por su limpieza y transparencia. Las formaciones rocosas volcánicas que emergen de las aguas protegen la bahía y calman el mar haciéndolo perfecto para el baño de los nadadores menos expertos, incluidos los niños. La playa lunar está rodeada por un maravilloso pinar aromático donde protegerse del sol durante las horas más calurosas y, sobre todo, disfrutar del merecido descanso sentados alrededor de las mesas de pícnic distribuidas por toda el área.

La playa está organizada: puedes alquilar sombrillas y hamacas y dejar que tus hijos se diviertan en el agua bajo la atenta vigilancia de los socorristas. También podrás alquilar embarcaciones eléctricas, patines o bien uno de los muchos campos de voleibol o fútbol. En Binibeca hay baños y vestuarios públicos para la comodidad de toda la familia.

Y en los momentos de la siesta no puedes dejar de pasar por el bar “Los Bucaneros”, una conocida cabaña de pescadores reconvertida en un local de moda. El establecimiento sirve fantásticos platos de la tradición culinaria local desde principios de la década de los setenta del siglo XX. 

Cala Galdana

En el corazón de la costa sur de Menorca se encuentra la Cala Galdana, un oasis de rocas blancas que emerge de las aguas cristalinas que pasan del celeste al azul intenso. Gracias a su belleza natural, es uno de los lugares más famosos de la isla, y no es una casualidad que todos los años atraiga a miles de turistas fascinados por la idea de poderla admirar de cerca.

Cala Galdana tiene forma de medialuna y está rodeada por sus extremos por inmensos acantilados coronados por una naturaleza frondosa. Así pues, si vienes aquí, no olvides tu cámara de fotos. ¡Valdrá la pena!

El área que circunda la Cala Galdana está constelada por instalaciones balnearias organizadas donde podrás alquilar tus hamacas, saborear una bebida o degustar un aperitivo refrescante entre uno baño y el siguiente. El agua es cálida y transparente, adecuada para toda la familia: incluso para los niños.

Acércate hasta aquí si estás buscando un lugar relajante donde disfrutar de unas vacaciones bien organizadas en un contexto de relativa tranquilidad para las islas Baleares. La playa es extensa y, aunque pueda abarrotarse especialmente durante los fines de semana de la temporada alta, acoge a cualquier tipo de turista. Además, Cala Galdana se encuentra a poca distancia de uno de los pueblos más hermosos de Menorca: Ciutadella. Su belleza nos recuerda la historia de este lugar mágico: fundada por los Cartagineses, fue residencia del obispo a partir del siglo XIV. Tras un periodo de dominación morisca, en que adoptó el nombre de Medina el Jezira, Ciutadella fue liberada durante la “reconquista” por los hombres de Alfonso III, pasando a formar parte de pleno derecho a la corona de Aragón. En el periodo medieval fue, en cambio, un importantísimo centro mercantil. Los siglos de historia que se respiran por las calles de esta ciudad te quedarán grabados en la piel; tras la playa, ¡pásate por aquí sin dudarlo!

Cala Macarella y Macarelleta

No puedes decir que has experimentado la vida marítima de Menorca si no aún no te has acercado a Cala Macarella. Esta pequeña cala de medianas dimensiones está acariciada por un mar color turquesa y cristalino y rodeada por escollos blancos que se sobresalen de un agua calmada. El área central está formada por una arena dorada y bellísima donde extender la toalla y disfrutar de la paz de los sentidos bajo el sol. El espectacular fondo marino y las corrientes relativamente tranquilas convierten a Cala Macarella en un lugar perfecto para nadar y practicar el snorkeling con total tranquilidad.

Situada a algo más de 3 kilómetros de Cala Galdana, es un lugar perfecto para toda la familia. El agua es tranquila y adecuada para el baño de niños y personas mayores, y el área circundante está equipada con instalaciones para el alquiler de tumbonas, con servicio de baños y muchos bares y restaurantes donde refrescarse entre un baño y otro. En el lugar hay baños y duchas públicos.

El área suele abarrotarse en temporada alta; por tanto, quienes deseen un poco de tranquilidad deberán dirigirse a la calita cercana, la pequeña Macarelleta, a unos 15 minutos de camino de aquí. A Macarelleta también puede accederse nadando y es un pequeño oasis de paz y belleza natural donde regalarte una merecida pausa. A menudo esta pequeña playita es un lugar de encuentro de naturistas; ¡por tanto, atención si vas con niños!

Cavalleria

Al norte de Menorca se encuentra una espléndida playa llamada Cavalleria. Aunque se trata de un lugar bastante distante de las comodidades de playas como Binibeca, Cavalleria se considera sin lugar a dudas una de las playas naturales más bellas de la isla. A pesar de la ausencia de instalaciones organizadas, la playa suele estar muy concurrida, especialmente en verano, en los periodos de temporada alta. ¡Y no es una casualidad!

Con sus 500 metros de litoral, esta hermosa playa puede acoger cada día a centenares de turistas sin que se sientan muy agobiados. De hecho, la extensión de Cavalleria es notable a pesar de que cada año está amenazada por la erosión provocada por el oleaje.

Aquí el agua es tranquila y transparente, ideal para nadar. Si el día es bueno, puedes decidir aventurarte en dirección a los islotes ubicados en el centro de la bahía. Sin embargo, vigila donde pones los pies: Cavalleria está repleta de erizos de mar.

Al tratarse de una bahía en forma de doble herradura, aquí las olas tienden a ser suaves respecto del mar abierto. Por tanto, aunque es posible practicar surf, no esperes las grandes olas que sí podrás encontrar, en cambio, en otros puntos de la isla.

¿Estás cansado de la vida de playa? Tras un chapuzón y una siesta bajo el sol, siempre puedes calzarte unas bambas cómodas y pasear por los alrededores. El hermoso entorno natural de Menorca merece una visita y muchas fotos. Cavalleria se encuentra en el famoso Camí dels Cavalls, el conocido sendero histórico que atraviesa la isla. Caminando unos 10 minutos llegarás a Cala Mica, una playa casi siempre vacía.

Punta Prima

Entre las playas más concurridas y preferidas por los turistas, cabe mencionar Punta Prima, un espléndido tramo de costa un poco abarrotado donde los sueños del turista en busca de relax se cumplen siempre. La arena blanca y fina se adentra sin interrupción en el agua tranquila y transparente.

Acércate aquí para relajarte en compañía de muchos otros turistas como tú: Alquila una sombrilla o una tumbona  o simplemente extiende tu toalla en un tramo de playa libre. El área cuenta con instalaciones de acogida donde deleitarse con un refresco, tomar un aperitivo admirando la puesta del sol, con un supermercado e incluso con una farmacia. Los socorristas vigilan la costa en los horarios en que está permitido el baño para garantizar la máxima seguridad de los bañistas. Punta Prima también es perfecta para los niños ya que se encontrarán estupendamente jugando entre las olas suaves y bajas.

Algunos días, en función de las corrientes, el fondo marino puede acoger una discreta cantidad de algas. ¡De cualquier forma, el mar se mantiene muy limpio!

A Punta Prima se puede acceder con la línea de autobús 92.

Santo Tomás

Con una extensión de 25 metros y una longitud de casi 400, la playa de Santo Tomás se extiende por la costa meridional de Menorca y ofrece a los turistas un bellísimo espacio donde relajarse en el agua. Situada en la localidad de Es Migjorn Gran, esta playa forma parte (como muchas otras) de una ensenada en forma de medialuna que prosigue con las playas de San Adeodato y Binigaus.

Rodeada por un pinar frondoso, la playa de Santo Tomás suele estar frecuentada sobre todo por los residentes, quienes se acercan aquí para alejarse de las localidades turísticas más famosas. Aquí la arena es inmaculada y desciende suavemente hacia un mar cristalino y cálido, donde bañarse es un auténtico placer. A pesar de tratarse de una de las costas menos espectaculares de Menorca, vale la pena visitarla para dar largos paseos por la orilla con los pies en el agua.

El área está bien equipada con estructuras balnearias donde puedes alquilar tumbonas y sombrillas y, cuando estás cansado, siempre puedes relajarte en uno de muchos bares o fondas distribuidos por la costa. ¡Aquí no solo podrás tomarte un refresco, sino que también podrás degustar lo mejor de la tradición culinaria local!

Son Bou

Son Bou es conocida por ser la playa más larga de Menorca. Con sus 2 kilómetros y medio de litoral, empieza en Cap de ses Penyes y llega hasta Punta Rodona, al oeste. Su arena fina, suave y tendente al blanco acoge cada días a centenares de turistas deseosos de encontrar su trozo de paraíso balneario. Además, desde la playa puedes admirar el Escull de sa Galera, un hermoso escollo que emerge del agua color turquesa y que ofrece oportunidades para realizar fotografías inolvidables.

Al ser tan amplia, la costa regala a los turistas varios espacios donde acomodarse y disfrutar plenamente del espíritu de las Baleares. Si en algunos puntos la playa está bien equipada y se pueden alquilar sombrillas y tumbonas, en otros es posible disfrutar de la paz y la tranquilidad de un litoral poco concurrido.

Son Bou es una de las pocas playas de Menorca que no se encuentran en una ensenada de la costa, y está expuesta al mar y a sus corrientes. Galardonada con el título europeo de Bandera Azul, el agua aquí es extraordinaria y es conservada con el máximo cuidado por parte de las autoridades. El fondo marino es arenoso y homogéneo en el primer tramo, pero adentrándote podrás admirar maravillosos bancos de posidonia, una planta marina conocida por su capacidad de mantener el agua perfectamente limpia y transparente.

Prosiguiendo hacia el oeste y superando un promontorio, encontramos la pequeña cala de Atalis, donde a menudo los nudistas se acercan a tomar el sol sin tener que preocuparse por llevar el bañador.

Son Bou está equipada con baños públicos, duchas, papeleras, alquiler de sombrillas y tumbonas y accesos para turistas con movilidad limitada. A lo largo del litoral se pueden alquilar equipos para los deportes acuáticos como canoas, patines y lanchas. 

Cala Blanca

Es fácil imaginar el origen del nombre de esta bonita cala de Menorca. La arena blanquísima penetra en un mar color turquesa y transparente, protegido de las corrientes por una ensenada rocosa que calma el agua haciéndola perfecta para el baño de todos, incluidos los niños.

A pesar de ser muy pequeña, con una extensión inferior a los 40 metros, Cala Blanca es muy popular entre los turistas, que cada años vienen aquí para alquilar una sombrilla y disfrutar del panorama. El área está bien equipada con restaurantes y bares, para garantizar el máximo bienestar a los clientes. Y si tras un día de sol y chapuzones necesitas una recarga de cultura, siempre puedes acercarte al yacimiento arqueológico que se encuentra a poca distancia de aquí. ¡Es una visita imprescindible!

Cala Mitjana y Mitjaneta

Las Calas Mitjana y Mitjaneta son posiblemente el ejemplo más evidente por el que Menorca es un lugar de las Baleares que no debes infravalorar durante tu búsqueda de la isla perfecta. La belleza de este lugar reside en las aguas límpidas y cristalinas caracterizadas por un anfiteatro de escollos blancos, coronados por una vegetación baja. Gracias a su posición privilegiada en la zona meridional de Menorca, a poca distancia de Cala Galdana, es un lugar de referencia para todos aquellos que, como tú, han hecho los deberes en casa y tienen las ideas claras sobre las playas más bellas y un poco desconocidas de la isla.

Así pues, Cala Mitjana y la cala adyacente de Mitjaneta, más pequeña, pero no igual de bonita, te dan la bienvenida. La arena blanquísima es perfecta para extender la toalla y disfrutar del sol en un contexto natural impactante, fácil de alcanzar incluso con los medios de transporte. Además, el área está rodeada por un espléndido pinar donde descansar durante las horas más calurosas del día.

Cala Morell

Si estás buscando una playa donde practicar inmersiones inolvidables, tenemos el lugar para ti. Bienvenido a Cala Morell, un maravilloso tramo de costa situado en el norte de Menorca. Con sus 80 metros de longitud, esta área muy apreciada por los turistas y rodeada por rocas que protegen el fondo de las corrientes marinas más caprichosas. Aun siendo muy pequeña, Morell es perfecta para los amantes de la fotografía subacuática debido a la gran presencia de grutas submarinas, todas para explorar.

Cala Morell es una bahía rocosa poco adecuada para los niños. Sumérgete en sus aguas si eres un nadador experto y podrás disfrutar de una de las costas más bellas de Menorca, pero está siempre atento a las previsiones. El área está expuesta a los vientos del cuarto cuadrante.

Los acantilados que rodean esta área son un auténtico espectáculo, para los amantes de la geología, y registran con sorprendente precisión la historia natural de la isla.

Cala Pregonda

Entre las playas más preciadas de Menorca cabe recordar Cala Pregonda, un bellísimo tramo de costa que se encuentra al norte de la isla. Aquí, la arena no es blanca ni dorada, sino que adopta coloraciones más similares al rojo. La presencia de un islote en el centro del litoral mitigan las corrientes, por lo que el baño es apto para todos sin grandes dificultades. Acércate hasta aquí con tu sombrilla o simplemente con tu toalla y disfruta del solo en Cala Pregonda, una playa única en su género en Menorca. Su belleza se menciona repetidamente en los álbumes del músico Mike Oldfield, y cuando llegues aquí te darás cuentas de que vale la pena cada minuto de tu valioso tiempo.

Una vez en la playa, recuerda que Cala Pregonda no dispone de servicios ni de instalaciones balnearias organizadas. Lleva contigo comida y mucha agua si te planteas permanecer aquí todo el día. Si te gusta el snorkeling, has de saber que éste es un buen lugar para realizar inmersiones, especialmente cerca de los acantilados que acogen a multitud de peces de especies diferentes.

Desde la costa puedes ver, además, el faro de Cavalleria, otra playa que merece una visita.

Cala Turqueta

Cala Turqueta debe su nombre a la extraordinaria belleza de sus aguas cristalinas. Al tratarse de una de las playas vírgenes y naturales más bonita de Menorca, deberás esperarte algo de masificación turística, sobre todo en temporada alta.

Cala Turqueta se encuentra en el extremo costero de un hermoso pinar. Gracias a las aguas tranquilas y las instalaciones balnearias, es un lugar perfecto también para ir con niños y personas mayores. ¡Alquila una sombrilla y disfruta de la belleza inmaculada de un lugar que te dejará sin respiración! Tanto si quieres relajarte en la calma del lugar como si has decidido simplemente darte una baño, Cala Turqueta es un espacio perfecto para relajarse durante las horas que faltan para tu regreso a bordo de uno de nuestros grandes barcos.

Son Saura

Son Saura es la maravilla salvaje de Menorca. Con una longitud de unos 300 metros, se encuentra en la vertiente occidental de la isla y requiere algo de paciencia para llegar a la misma. No obstante, una vez que hayas llegado al destino, recibirás el premio de una arena blanca y suave, de aguas vírgenes y de un espléndido pinar donde descansar durante las horas más calurosas del día.

El área no dispone de instalaciones balnearias organizadas; por lo tanto, no olviden llevarte tu sombrilla, la toalla, mucha agua y, naturalmente, el almuerzo. También te recomendamos que lleves tu cámara de fotos: el paisaje es impactante. El mar es tranquilo y transparente, perfecto para nadar con total tranquilidad en un ambiente por lo general poco concurrido.

Ven aquí a practicar snorkeling o a disfrutar del silencio con tu pareja. Aquí, difícilmente, llegan familias con niños. El bosque dispone de bancos y mesas para hacer un pícnic a la sombra y con total relax.

Son Saura se encuentra a pocos kilómetros de la bellísima Ciutadella, un pueblo rico en historia que no puede faltar en tu itinerario por las Baleares.

Viaja a Menorca con un crucero Costa

Pon rumbo a Menorca con Costa Cruceros Tanto si quieres gozar con las maravillas vírgenes de Cala Galdana como si has decidido disfrutar de la comodidad sin compromisos de Binibeca, al isla de Menorca te sorprenderá con su belleza. Sol, mar, arenas blancas y acantilados imponentes te esperan en uno de tus viajes a las Baleares más inolvidables. No olvides la cámara de fotos: nos lo agradecerás cuando regreses a bordo de nuestro barco. 

Zarpa con Costa Cruceros