Los Museos Vaticanos son la joya de Ciudad del Vaticano, en Roma. En efecto, se trata del pivote alrededor del que gira parte del turismo de Ciudad del Vaticano, ya que los turistas que cada año visitan los museos son más de seis millones. No hay duda que los Museos Vaticanos cuenten con un legado histórico, cultural y, sobre todo, artístico único en el mundo.

La colección de los museos es una de las más grandes y conocidas en el mundo, ya que cuenta con algunas de las esculturas y arquitecturas y algunos de los frescos considerados como los más fascinantes de la tradición artística. Se trata de las obras que han marcado la historia del arte occidental, como las de Rafael, Miguel Ángel, Bramante, Caravaggio, Bernini y otros artistas increíbles.

Si eres un amante del arte, no hay duda que los Museos Vaticanos sean tu destino ideal. Conoce todos los detalles sobre este lugar excepcional y planea tu visita: 

Historia

Los Museos Vaticanos de Ciudad del Vaticano, en Roma, cuentan con un legado artístico y cultural inigualable y con una colección de obras de arte espectaculares, que ha sido creada a lo largo de los siglos por la Iglesia y es apreciada  en todo el mundo. 

Los Museos fueron fundados en el siglo XVI por Papa Julio II, que poseía una colección privada de obras de arte muy valiosas e importantes, incluido el famoso grupo de “Laocoonte y sus hijos”. Sin embargo, los Museos Vaticanos fueron abiertos al público solamente en el siglo XVIII e incluyen numerosos edificios, varias galerías, monumentos considerables, unos sugestivos jardines y la célebre y enorme Biblioteca Vaticana. Hoy en día, constituyen unos de los museos más célebres e importantes de todo el mundo.

Las galerías de arte

Los Museos Vaticanos cuentan con una colección de más de 70.000 pinturas, esculturas y obras de arte, incluidas las de Rafael, Caravaggio, Miguel Ángel, Bernini, Leonardo da Vinci, Giorgio de Chirico, Vincent Van Gogh, Pablo Picasso, Salvador Dalì y Paul Gauguin.

La enorme colección, clásica y moderna, está dividida en las muchas galerías de arte, las pinacotecas, las capillas y las estancias. Las galerías, particularmente, incluyen la Galería Lapidaria, la Galería del Braccio Nuovo, la Galería de los Candelabros y la Galería de los Mapas Geográficos. Además de estas, sin embargo, no hay que perderse la Capilla Sixtina y las Estancias de Rafael, en donde se encuentra la célebre “Escuela de Atenas”.

Museo Pío Clementino

El Museo Pío Clementino ha sido el origen de los Museos Vaticanos y es el que cuenta con la colección más grande. Las obras de arte del Museo Pío Clementino, que son de las épocas griega y romana, están divididas en doce secciones. Aquí, además, se encuentra célebre Patio Octogonal, o Patio de las Estatuas.

Entre las numerosas secciones del recorrido del museo, que es en sentido contrario, ya que se accede de la sección número doce y se sale de la número uno, se encuentra la Galería de los Candelabros, caracterizada por candelabros peculiares y columnas de mármol increíbles. Por último, no hay que olvidarse de algunas de las obras símbolo de los Museos Vaticanos ubicadas en el Museo Pío Clementino: el Grupo de Laocoonte y Apolo de Belvedere.

Museo Gregoriano Egipcio

El Museo Gregoriano Egipcio fue fundado en el año 1839 por Gregorio XVII. Los artefactos que forman parte de la colección de este museo, expuestos en nueve salas, provienen de Egipto, de Roma y de la Villa Adriana de Tívoli. Algunos de estos elementos fueron encontrados en las numerosas excavaciones que se realizaron en Roma y en toda la zona del Vaticano y otros formaban parte de la colección del Museo Capitolino.

Las obras más importantes y célebres del Museo Gregoriano Egipcio de los Museos Vaticanos son el Libro de los Muertos, o sea un texto funerario de increíble importancia histórica, el Tesoro del Faraón Nectanebo I y la máscara de una momia.

Galería de los Mapas Geográficos

La ya mencionada Galería de los Mapas Geográficos está caracterizada por una sugestiva colección de mapas topográficos pintados y decorados que reproducen todas las partes de Italia y que probablemente fueron realizados entre el año 1580 y el año 1585. Se trata de un paseo increíble que termina en la célebre Capilla Sixtina, monumento emblemático de los Museos Vaticanos.

La galería es de 120 metros de largo: en sus paredes están ubicados los mapas que reproducen las regiones italianas, las ciudades más grandes y los puertos más importantes del siglo XVI, como Venecia y Génova. Esta galería, por lo tanto, cuenta con unos artefactos de gran importancia histórica, artística, y cultural para Ciudad del Vaticano e Italia.

Estancias de Rafael

Las Estancias de Rafael son cuatro y estaban incluidas en la residencia privada del Papa. Fueron decoradas entre el 1508 y el 1524 por Rafael, pintor, arquitecto y artista poliédrico del Renacimiento italiano, conocido y apreciado en todo el mundo, y por otros artistas célebres del siglo XVI.

Las cuatro Estancias están decoradas con unas de las obras de arte más famosas del mundo. Se trata de la Estancia de la Signatura, de la Estancia de Heliodoro, de la Estancia del Incendio del Borgo y de la Estancia de Constantino. Entre las cuatro, la más conocida sin duda es la primera, ya que ahí se encuentra “La Escuela de Atenas”, una de las obras más fascinantes de los Museos Vaticanos.

Escalera helicoidal

Cerca del ya mencionado Patio Octogonal del Museo Pío Clementino se encuentra también la célebre Escalera helicoidal, o Escalera de Bramante, que fue diseñada por Donato Bramante en el año 1507.

Esta obra de arte es muy singular, ya que cuenta con una sugestiva forma helicoidal. A pesar de su nombre, no se trata exactamente de una escalera: en efecto, la Escalera helicoidal no tiene escalones. Por lo tanto, se trata de una rampa caracterizada por varias columnas decoradas. La estructura helicoidal, además, crea una mezcla inigualable de tradición e innovación, ya que esta forma muy atípica instituye un ritmo rápido y, sobre todo, crea la ilusión que la escalera no tenga ni un origen ni un fin.

El Grupo de Laocoonte

La escultura “Laocoonte y sus hijos” es una de las protagonistas de los Museos Vaticanos: se trata de una escultura griega realizada en mármol blanco, cuya datación no está muy clara. Los artistas que la realizaron son Agesandro, Polidoro y Atenodor, de la Escuela de Rodas.

Esta escultura, de importancia histórica y artística inigualable, representa la muerte de Laocoonte, un sacerdote troyano, y de sus hijos, causada por el ataque de unas serpientes marinas. “Laocoonte y sus hijos”, o el Grupo de Laocoonte, ha sido un modelo artístico de dinamismo, movimiento y precisión considerable, que ha inspirado artistas inolvidables como Miguel Ángel, Tiziano Vecellio y Rafael.

Capilla Sixtina

La Capilla Sixtina es otro símbolo de los Museos Vaticanos: se trata de la atracción que todos los turistas quieren ver y de la sede del Cónclave. Esta capilla, caracterizada por unos frescos extraordinarios, debe el nombre a Papa Sixto IV, que la hizo restaurar en el siglo XV.

El más célebre de todos los frescos de la capilla sin duda es “El Juicio Universal”, obra maestra de Miguel Ángel, que se encuentra en el ábside. Este enorme conjunto pictórico fue realizado por uno de los artistas más célebres del mundo entre el año 1536 y el año 1541, y representa el Apocalipsis. Se trata de una obra excepcional, que ha hecho la historia del arte del Renacimiento y de toda la tradición artística occidental. La Capilla Sixtina, en efecto, es una atracción única en el mundo, que sabe dejar sin palabras a todos los turistas.

La Escuela de Atenas

La ya mencionada “Escuela de Atenas” es una de las obras más célebres de Rafel y otra protagonista de la impresionante colección de los Museos Vaticanos. Se trata de un fresco ubicado en la Estancia de la Signatura y realizado entre el año 1509 y  el año 1511, que representa a los filósofos más célebres de la Edad Antigua. 

Los protagonistas, en efecto, son Platón, que con una mano lleva el libro Timeo y con la otra indica hacia arriba, y Aristóteles, que lleva la Ética. Al lado es posible reconocer también Pitágoras, Diógenes, Heráclito, Euclides, Zoroatro, Tolomeo y un personaje que probablemente es el artista, Rafael. La perspectiva y la disposición espacial de este fresco espectacular son muy innovadoras, y la arquitectura está probablemente inspirada en el estilo único de Bramante.

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No hay duda que los Museos Vaticanos cuenten con un legado artístico, histórico y cultural único en el mundo: es justamente por eso que millones de turistas desean visitarlos. En efecto, la colección enorme de obras de arte de los Museos Vaticanos está caracterizada por la presencia de algunas esculturas y de algunos frescos que han marcado la historia del arte.

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