La Estatua de la Libertad es, sin duda, uno de los monumentos más famosos de todo el mundo. No solo es el emblema de Estados Unidos y de Nueva York: es el símbolo de la libertad de todos los pueblos y de la liberación de la esclavitud. Por esta razón, visitar esta magnífica estatua es el sueño de muchos turistas.

Fascinante y encantadora, “Lady Liberty”, o sea la Estatua de la Libertad, ofrece una inmersión en la cultura, en el arte y en la historia tanto de Estados Unidos como de Europa. De hecho, la estatua también simboliza la amistad entre los pueblos estadounidense y francés, que siempre han sido aliados. 

Este monumento, por último, sabe regalar una experiencia inolvidable gracias a la vista panorámica increíble, la cual permite apreciar la belleza de la “ciudad que nunca duerme”.

Descubre todo sobre este monumento, a partir de su historia y su estilo artístico, hasta unas curiosidades y unos consejos útiles para ir a visitarlo:

El regalo de los franceses

La historia de Lady Liberty empieza el 21 de abril de 1865, en Francia. Los protagonistas son un grupo de republicanos que desean celebrar el fin de la sclavitud en Estados Unidos, paìs que aman y aprecian mucho.

El jurista y político Edouard de Laboulaye, organizador de la reunión entre los republicanos, propone ofrecer a los estadounidenses un regalo para celebrar la amistad entre los dos países aliados: una estatua gigante. El escultor y amigo del político, Auguste Bartholdi, acepta entonces el desafío. En colaboración con Gustave Eiffel, el ingeniero que ha realizado la Torre Eiffel, símbolo de París, diseña y construye la estatua que se ha vuelto una de las más famosas de todo el mundo.

La estatua de Bartholdi, entonces, ha sido ofrecida a Estados Unidos en 1876, para celebrar los 100 años de independencia del país. La inauguración del monumento se celebró el 28 de octubre de 1886: a partir de ese momento la estatua ha empezado a ser considerada el emblema de Estados Unidos.

Cobre y oro

La Estatua de la Libertad mide 93 metros y pesa 225 toneladas. El monumento está cubierto por un estrato de cobre de 2,38 milímetros. De hecho, originalmente, la estatua era de un brillante color marrón con matices de rojo y naranja. El típico color verdiazul que hoy todos conocen es la consecuencia de la oxidación natural del cobre.

En 1906 el Congreso de Estados Unidos quería volver a pintar la estatua para que tuviera otra vez su color marrón original. Sin embargo, la oposición de los ciudadanos estadounidenses ha sido tan fuerte que los políticos han sido obligados a cambiar de idea y Lady Liberty ha mantenido su color tan peculiar.

Asimismo, la antorcha de la estatua también esconde un pequeño secreto. En efecto, puede ser que no todos sepan que la antorcha que blande hoy en día Lady Liberty no es la original. La primera antorcha ha sido sustituida en 1986 con una versión que está cubierta de oro. Es justamente por eso que la de hoy parece brillar.

Nombre original e inspiración

El nombre “Estatua de la libertad” es en realidad un apodo. Su nombre original, de hecho, es “La libertad iluminando el mundo”, o “Liberty Enlightening the World” en inglés y “La Liberté éclairant le monde” en francés.

El monumento emblema de Estados Unidos ha sido inspirado, probablemente, por varios estilos artísticos. Sin duda, en el cuerpo y en la cara de la estatua se nota un importante influjo del arte clásico griego. Asimismo, es muy probable que el Coloso de Rodas, sexta maravilla del mundo, haya servido también de inspiración para la realización de la estatua. Por último, es posible que el monumento haya sido inspirado por el Memorial de Niccolini, en la Iglesia de Santa Cruz de Florencia. En efecto, la postura de la mujer es muy parecida a la de Lady Liberty, y las dos representan formas de libertad.

No está muy claro, sin embargo, a quién se haya inspirado Auguste Bartholdi para la realización de la cara de Lady Liberty. Según algunas versiones, el escultor podría haberse inspirado en el rostro de su madre, Charlotte Bartholdi. Según otras, podría haberse inspirado en su hermano.

Símbolos de la estatua

La Estatua de la Libertad tiene muchos símbolos que representan la libertad, la democracia y la amistad entre los pueblos francés y estadounidense.

Ante todo, la corona de la Lady tiene siete rayos, que representan los siete mares o los siete continentes. En segundo lugar, la tabla de la Lady lleva una inscripción muy importante: la fecha del 4 de julio de 1776, o sea cuando fue declarada la independencia de Estados Unidos. Además, puede ser que no todos sepan que debajo del pie izquierdo de la estatua hay una cadena rota, la cual simboliza la liberación de la esclavitud.

Por último, hay que saber que la posición de la estatua también tiene un significado. La Lady, en efecto, se encuentra en la entrada al puerto de la Gran Manzana, y está orientada hacia Europa, o sea hacia el país aliado.

Qué visitar en Nueva York

Visitar Nueva York es el sueño de todo turista. La Gran Manzana es sin duda un destino atractivo y fascinante, una ciudad vivaz, capaz de ofrecer muchas actividades para hacer.

¿Qué visitar en la “ciudad que nunca duerme'', entonces? Pues, hay monumentos, parques y actividades para todos. Seguramente, no te puedes perder los símbolos de la ciudad: la Estatua de la Libertad, Central Park, Times Square con sus colores y su vivacidad, y la vista maravillosa desde arriba del Empire State Building o del Rockefeller Center.

Además de estas etapas clásicas, podría interesarte visitar el Puente de Brooklyn, Manhattan y el MOMA, o sea el famoso Museum Of Modern Art. Podrías también ver musicales en Broadway y visitar el barrio financiero de Wall Street. Y por último, podrías visitar el Grand Central Terminal, lugar maravilloso que apareció en muchas películas, y el World Trade Center, lugar símbolo de la tragedia del 11 de septiembre de 2001.

Cómo ir a visitar la Estatua de la Libertad

¿Cómo visitar este monumento imprescindible? Pues, para visitar la Estatua de la Libertad, la cual se encuentra en la Isla de la Libertad, hay que tomar uno de los ferrys. Puedes tomarlos desde Battery Park, en Manhattan, Nueva York, o desde Liberty State Park, en Nueva Jersey.

Existen varias entradas que permiten visitar el monumento y difieren por el precio. En todo caso, lo más importante para todo tipo de entrada es reservar con una adecuada anticipación. 

Por último, además de la Estatua de la Libertad, los ferrys generalmente llevan a los turistas a visitar Ellis Island, lugar donde se hacían los controles para entrar al país, el Museo de la Inmigracion y el Wall of Honor, un memorial de las vidas de los inmigrantes que pasaron por ahí.

La parisina

Puede ser que no todos sepan que la Lady símbolo de Nueva York tiene una gemela que se encuentra en París. Precisamente, la réplica de la Estatua de la Libertad de París está colocada en el Pont de Grenelle, en Île aux Cygnes, o sea en la Isla de los Cisnes, una isla artificial del Río Sena.

Esta reproducción se encuentra entonces bastante cerca de la Torre Eiffel, otro monumento construido por el ingeniero Gustave Eiffel. Lo peculiar de la gemela parisina de la Lady es que está orientada hacia la Estatua de la Libertad estadounidense.

Sin embargo, la estatua parisina no es la única gemela de la Estatua de la Libertad: de hecho, hay réplicas en varias ciudades del mundo, como por ejemplo Las Vegas, Buenos Aires, Taipei y Tokio.

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Si tu sueño es visitar la Estatua de la Libertad, símbolo de democracia y amistad, Nueva York te está esperando. “La ciudad que nunca duerme” te ofrece esto y mucho más, gracias a su legado histórico, artístico y cultural.

Nueva York, sin embargo, no es el único destino a donde Costa Cruceros te puede llevar. Es decir que Costa te está esperando para acompañarte en los viajes más emocionantes de tu vida, hacia cualquier destino. ¡Elige tu crucero favorito y prepárate para zarpar cuanto más antes posible!