Llegar a Roma, en la capital de Italia, en la cuna de la historia romana, ya es algo emocionante por derecho propio. Estamos ante un inmenso patrimonio histórico-arquitectónico, todo a la vista para comprender plenamente cómo nació y evolucionó la historia de esta ciudad y de todo un pueblo. Visitar Roma, dada la gran cantidad de sitios culturales que ver, es algo difícil. El Coliseo, el Campidoglio, los Museos Capitolinos, la Basílica de San Pedro y los Museos Vaticanos, Piazza Venezia, Piazza di Spagna, Piazza Navona, el Panteón. Estos son solo algunos de los lugares para conocer pero que, de ser visitados, transmitirían la idea de la grandeza y la historia de un pueblo que hizo historia. Una gran cantidad de sitios culturales, lo que hace que se cuente que esta maravillosa ciudad nació de un pequeño asentamiento de pastores en el Monte Palatino y de una loba que amamantaba a dos niños como si fueran sus cachorros. Quizás esto es precisamente lo que los turistas, cada vez que visitan Roma, intentan comprender: cuán cierta es esta historia o es solo un cuento imaginario que sirve para hacer aún más mágico el nacimiento y desarrollo de esta fantástica ciudad. Cuando se visita una ciudad como Roma, no se puede dejar de visitar la estupenda Fontana de Trevi. Una joya de agua y piedra y una exposición terminal del acueducto Vergine, el único de los antiguos acueductos en uso continuo hasta el día de hoy. Lo que necesita saber sobre la Fontana de Trevi es:

Historia

El nombre de la Fontana de Trevi se acuñó a mediados del siglo XII, regio Trivii, y se refería a la confluencia de tres calles en la plaza. Lo que sí es cierto es que su nacimiento está ligado al de la restauración del acueducto Aqua Vergine, que se remonta a la época del emperador Augusto. De hecho, el yerno del emperador, el arquitecto Marco Vipsanio Agrippa, consiguió llevar agua corriente desde la fuente del Salone hasta el Campo Marzio, para alimentar los baños termales construidos por el propio arquitecto. Hasta la fecha, la Fontana de Trevi es la parte terminal del acueducto Vergine, el único de los antiguos acueductos en uso continuo hasta el día de hoy.

Construcción

La construcción de la Fontana de Trevi tuvo lugar en 1732 gracias al Papa Clemente XII. Para su construcción se llevó a cabo un concurso en el que participaron los principales artistas de la época: entre ellos, también estaba Nicola Salvi, quien finalmente fue elegido arquitecto para la construcción de la propia fuente. Se argumenta que la elección del arquitecto italiano dependía de la voluntad del Papa de no ceder el trabajo a un arquitecto extranjero. La construcción fue completada por Giuseppe Pannini, quien modificó parcialmente el acantilado al regularizar las cuencas centrales. Una restauración posterior tuvo lugar entre 1989 y 1991, mientras que la última gran restauración de la Fontana de Trevi tuvo lugar en 2014, gracias a la contribución financiera de la Maison Fendi.

Estilo

Gracias a su belleza y grandiosidad, la Fontana de Trevi se ha convertido en un icono de la Ciudad Eterna. Quienes la visitan quedan maravillados y no solo por su belleza artística sino también por todo lo que simboliza. Un auténtico triunfo de la arquitectura barroca en el que la ingeniería y la escultura jugaron un papel importante en su creación. Una fuente que combina cultura y naturaleza, completamente dedicada al mar para demostrar su fuerza. Además de las espléndidas columnas corintias, no se puede dejar de admirar el extraordinario mensaje enviado por los estados que representan salud y prosperidad.

Estatuas

La fuente consta de una gran cuenca con un gran acantilado, dinamizado por la presencia escultórica de numerosas plantas y el espectacular flujo de agua. En el centro de la fuente, está la estatua de Ocean conduciendo el carro en forma de concha, tirado por el caballo enojado y el caballo plácido, retenido por dos tritones. En la fachada hay dos relieves que aluden a la leyenda de la fuente y a la historia del acueducto. De hecho, a la derecha está la Virgen que indica la fuente a los soldados romanos y, a la izquierda, Agripa que ordena el inicio de la construcción del acueducto. El aparato decorativo se completa con dos figuras alegóricas que potencian los efectos beneficiosos del agua, la salubridad y la abundancia, colocadas en los nichos laterales.

Curiosidades

A lo largo de los años, la Fontana de Trevi se ha convertido en un punto de encuentro tanto para los jóvenes locales como para los turistas. Un punto de encuentro donde poder apreciar todo lo que ese sitio cultural puede ofrecer. Nadie olvidará jamás haberlo visto pero, para no correr el riesgo, existe la posibilidad, a través de una app para turistas, de tomar la foto, subirla y al cabo de unos días poder recibir un póster con la Fontana de Trevi en casa. Hombros. Otra curiosidad que siempre despierta el interés de quienes la visitan es la del famoso lanzamiento de moneda. Cuenta la leyenda que quien arroje la moneda a la fuente regresará a Roma dentro de un año.

Como llegar

Llegar a la Fontana de Trevi no es lo más difícil de hacer en una ciudad como Roma. Cada año, miles de turistas abarrotan las calles de la Ciudad Eterna y utilizan todos los medios posibles para llegar a la famosa fuente. Para aquellos que aman caminar, pueden llegar fácilmente a pie, disfrutando así de todo lo histórico de la ciudad, desde las calles hasta los edificios antiguos. La solución alternativa es en autobús o metro, ambos con parada Barberini, llegando así a la Fontana de Trevi en pocos minutos. La alternativa más conveniente es tomar un taxi para no tener que esperar a que llegue el medio de transporte.

Que visitar en Roma

Aquellos que quieran disfrutar de unas vacaciones en pareja o en familia no pueden dejar pasar la oportunidad de una estancia en Roma. Visitar la Ciudad Eterna es algo único, con emociones inimaginables e inexplicables. Una inmersión en un pasado glorioso, antiguo y emocionante, donde la cultura en la que se basó toda la historia romana es completamente evidente. 

Lo mejor de Roma ciertamente se puede representar en la visita al Coliseo, un sitio del patrimonio de la Unesco y una de las nuevas siete maravillas del mundo, o desde el Panteón. Para los entusiastas de la arqueología, uno no puede dejar de ver los Foros Imperiales, aprovechando así la oportunidad para caminar sobre los restos de un imperio que alguna vez fue. ¿Y qué hay de Piazza Venezia, Piazza di Spagna, Piazza Navona y Piazza del Popolo? Cuatro hermosas plazas que rezuman cultura y se reflejan en su encantadora belleza artística.

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