En la encantadora y multicultural Barcelona, ​​puedes admirar muchos sitios culturales hermosos. Entre estos, ciertamente está la Casa Batlló. Ubicado en la avenida del Paseo de Gracia, es uno de los edificios diseñados por el gran arquitecto catalán Antoni Gaudí. 

En este caso, lideró la renovación total de un edificio existente, construido en 1875 por el español Emilio Sala Cortés. Lo más llamativo de este palacio es que Gaudí utilizó formas y colores característicos de la vida marina. Esta casa fue construida para Josep Batlló, un noble que vivía en las dos plantas inferiores del edificio con su familia, mientras que las superiores se alquilaban como apartamentos. 

La Casa Batlló forma parte plenamente de la fase naturalista del padre del Modernismo catalán. De hecho, durante este tiempo, el arquitecto perfeccionó su estilo personal, inspirándose en las formas orgánicas de la naturaleza. 

Como en sus otros proyectos, Gaudí ha cuidado cada detalle de forma exhaustiva. ¿Un ejemplo? Las ventanas tienen distintos tamaños en función de la altura en la que se ubiquen: una solución para permitir que la luz entre de forma uniforme en todas las estancias de la casa. 

Además, la Casa Batlló cuenta con un patio interior cubierto con mayólica diseñada por Gaudí; en la parte superior son de color azul oscuro, que luego va cambiando gradualmente a tonalidades más claras, hasta llegar a las baldosas blancas de la parte inferior de la casa. 

En la planta superior del edificio hay una terraza y una torre cubierta con piezas de vidrio, coronada por una cruz de color marfil. Las cosas que necesita saber sobre la Casa Batlló son:

Historia

El D. Josep Batlló encargó a Antoni Gaudí la puesta en marcha del proyecto que, en principio, suponía la demolición del edificio. Sin embargo, gracias a la audacia e inspiración del arquitecto catalán, se evitó el derribo de la casa, que en cambio fue completamente reconstruida entre 1904 y 1906. 

De hecho, el arquitecto cambió por completo la fachada, redistribuyendo las divisiones internas, ampliando el patio. y hacer del interior una auténtica obra de arte. Además de su valor artístico, lo que hace especial a Casa Batlló es que se caracteriza por una notable funcionalidad, más cercana a nuestro tiempo que al pasado. 

De hecho, algunos estudiosos sostienen que el edificio tiene algunos elementos precursores de las vanguardias arquitectónicas de finales del siglo XX.

Antoni Gaudi, el arquitecto de la Casa Batlló

Antoni Gaudí i Cornet es reconocido internacionalmente por su gran talento en su profesión. Se le considera uno de los máximos exponentes del modernismo y dio expresión de un genio excepcionalmente revolucionario en su campo. 

De hecho, el arquitecto catalán fue el artífice del nacimiento de un lenguaje arquitectónico personal e incomparable. Gracias al excelente trabajo realizado para Güell, Gaudí recibió una gran cantidad de encargos y así puso en marcha innumerables proyectos. 

Muchos de ellos, afortunadamente, se hicieron realidad mientras que otros, lamentablemente, se quedaron solo en el papel. Durante la etapa de madurez, Gaudí creó grandes obras maestras: la Torre Bellesguard, el Park Güell, la restauración de la catedral de Mallorca, la iglesia de Colonia Güell, la Casa Batlló, La Pedrera y, finalmente, la Sagrada Familia.

Interiores

El interior de la Casa Batlló tiene un diseño fenomenal. Gaudí colaboró ​​con los mejores artesanos de la época, trabajando con forja, madera, vidrieras, baldosas cerámicas, ornamentos de piedra. 

Al visitar la casa, surgen detalles sorprendentes: las puertas de los pisos se identifican con letras con rasgos modernistas; el vidrio distorsiona las baldosas del patio, transformándolas en olas de agua. 

Una verdadera obra de arte donde el diseño se expresa plenamente en color, forma, espacio y luz. Lo que emerge de este maravilloso edificio es la fuerte combinación de belleza y funcionalidad. Un aspecto que se aprecia en todos los rincones del edificio restaurado por Gaudí.

Fachada

Casa Batlló siempre ha sido la representación de la felicidad y un mundo onírico que evoca la naturaleza y la fantasía. Su fachada inspira sentimientos que se basan en un diálogo continuo entre la luz y el color. 

Su belleza no deja indiferente a nadie y empuja a los turistas a detenerse y admirarlo en cualquier momento del día. La idea de Gaudí era crear una fachada exuberante y marítima, agregando esculturas involuntarias, materiales reciclados y objetos descontextualizados que transformó en arte. 

La peculiaridad de este edificio es la superficie ondulada donde la piedra, el vidrio y la cerámica son los principales protagonistas. Cuando la fachada recibe las primeras luces de la mañana, resalta todo su movimiento armonioso y equilibrado, como si fuera un elemento vivo del paisaje urbano. 

La luz y el color se unen hasta el punto de crear esa exhortación a emprender un viaje por el mar, la belleza y la felicidad.

Entradas

Para visitar la Casa Batlló, basta con comprar la entrada en la taquilla o online. En el primer caso, el coste es de 29 euros, mientras que en el segundo 25. Si quieres saltarte la cola, puedes comprar el “Fasta pass”, que cuesta 35 euros. 

Los niños hasta los seis años no pagan, mientras que los estudiantes hasta los 18 y las personas mayores de 65 pagan solo 22 euros. Es posible visitar el edificio todos los días de 9 a 18.30 horas mientras que, los martes y sábados, es posible asistir a las visitas guiadas llamadas "Noches Mágicas", que tienen lugar de 18 a 20.

Horario de apertura

Antes o después de visitar la Casa Batlló, es recomendable visitar también las otras bellezas artísticas y no artísticas de una ciudad fabulosa como Barcelona. La peculiaridad de la ciudad catalana es que consigue agrupar las tres características, atrayendo a varios tipos de turistas. 

De hecho, cuando hablamos de lo mejor de Barcelona, ​​lo indicamos tanto desde el punto de vista cultural, paisajístico y nocturno. Para los amantes de los monumentos, no pueden perderse la Sagrada Familia, el Parc Güell y el Museo Picasso. 

Para aquellos que solo les gusta relajarse, toda la zona de la Barceloneta, con kilómetros de playa, es para ellos. ¿Y para los que quieren la vida nocturna? Solo necesitas moverte por la ciudad porque, en cada rincón, siempre hay un local típico, un restaurante o una discoteca que ha organizado un evento.

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