“Bienvenidos a la felicidad²”: la declaración de Costa es precisamente esto y vosotros, que ya habéis hecho un crucero, sabéis perfectamente de qué estamos hablando. A bordo, la felicidad es al cuadrado porque se multiplica: nos relajamos, nos divertimos, nos emocionamos, y las mismas sensaciones positivas las encontramos también en los ojos de los que viajan con nosotros… Una vista impagable, ¿verdad? Por otra parte, que levante la mano quien no haya encontrado en su propio crucero la unión perfecta entre sus necesidades y deseos y los de sus compañeros de viaje, tanto grandes como pequeños.

"Primero solos, luego en grupo, más tarde en parejas y al final de nuevo con la familia al completo: las “formaciones” durante la jornada a bordo son infinitas. "

¡Hacer posible… incluso lo imposible!

Sí, en el barco es posible conciliar lo imposible: las necesidades de los “lobos solitarios” en busca de un rincón de relax donde regenerarse, con las de los juerguistas extravertidos, que descubrirán en el programa del día ocasiones de socialización a cualquier hora, o las necesidades de los más deportistas, aficionados del fitness y del bienestar, con las de los más pequeños, en busca de nuevas amistades y diversión… Porque el secreto del crucero es precisamente eso: compartir momentos felices con los propios compañeros de viaje, visitar cada día un lugar distinto, pero encontrar también momentos para uno mismo sabiendo que los propios amigos o familiares podrán hacer lo mismo, para luego encontrarse todos juntos en alegría. Primero solos, luego en grupo, más tarde en parejas y al final de nuevo con la familia al completo: las “formaciones” durante la jornada a bordo son infinitas.

Una jornada de felicidad normal, para todos

La jornada de la familia en el crucero está repleta de citas que satisfacen todas las exigencias. Por la mañana, para los niños el Squok se transforma en el club de la diversión, con además la compañía mágica de Peppa Pig; los adolescentes pueden encontrarse con sus coetáneos en el AcquaPark, los baños en la piscina, los cursos de baile y los juegos. Mientras tanto… ¿Las mamás en el Spa y los papás en el gimnasio? O quizá una pequeña escapada para una excursión en tierra todos juntos. ¿Por la tarde? Actividades de toda clase, desde los torneos de cartas – abuelos, mamás, papás, ¿desde cuándo hace que deseabais pasar en relax unas horas jugando sobre el tapete verde? – a las compras a bordo, y luego las actividades deportivas, los baños, el sol… la ociosidad total. Por la noche, cena juntos o cada uno por su lado. ¿Los jóvenes pizza y para los adultos un menú especial en el Restaurante Club? No hay problema. Y después de cenar, imperdible asistir todos juntos a uno de los extraordinarios espectáculos del teatro, antes de disfrutar de un poco de música en el piano bar o dar 4 saltos en la discoteca. Ponerse de acuerdo, nunca ha sido tan fácil. Y de esta forma… seremos todos felices.