STEFANIA BARBIERI: Una gran experiencia de vida en Costa Cruceros

"Estimados socios, vosotros junto con nosotros hacemos grande esta Compañía"

Se acaba de convertir en Hotel Director. ¿Cómo empezó y cuándo supo que Costa sería su camino? Mientras estudiaba en la universidad, trabajaba por temporadas en la animación de resorts y destinos turísticos. Cuando ya era jefa de animación, participé en un proceso de selección de Costa y fui elegida. La primera vez que estuve a bordo de un barco —el recién estrenado Costa Allegra— vi al Cruise Director y comprendí poco a poco el papel que desempeñaba. ¡Y decidí que yo también quería hacer ese trabajo sí o sí! Y eso es lo que pasó: en pocos años me convertí en directora de crucero. Desde el 16 de abril soy Hotel Director del Costa Diadema.

¿Con qué espíritu afronta este nuevo reto profesional? Soy una persona optimista, me gustan los retos y soy muy crítica conmigo misma. Afronto este importantísimo cargo con un gran sentido de la responsabilidad. Me arriesgo continuamente, aprendiendo y trabajando mis límites. ¿Los aspectos a los que les doy mayor importancia? Tener siempre contacto con los pasajeros, una visión global para obtener buenos resultados y, naturalmente, tratar de hacer todo lo posible para el bienestar del gran equipo del Costa Diadema.

¿Qué le transmiten los pasajeros, con quienes desde siempre ha tenido un fuerte contacto? El contacto con viajeros de todas las nacionalidades y edades es muy importante, porque es un intercambio recíproco. Me encanta cuando, en su primer crucero, los pasajeros nos transmiten todo su entusiasmo por haber descubierto las vacaciones ideales, y ya piensan en su próximo crucero. Después de tantos años, puedo decir que conozco a muchos de nuestros pasajeros más fieles. Con muchos de ellos también tengo una bonita amistad, con un gran afecto y mucha pasión por Costa.

¿Qué es lo que le gusta de la vida a bordo? Me gusta que, además de trabajo, sea también una gran experiencia de vida. Después de más de 23 años trabajando, todavía tengo el mismo entusiasmo y la misma energía que al principio.

¿El momento más emocionante? Ha habido muchísimos a lo largo de los años. Aunque citaré el más reciente: la salida del Costa Diadema de los astilleros de Marghera. Estaba junto con algunos colegas en el exterior para ver la maniobra del barco, el personal de los astilleros nos saludaba desde el muelle… en un momento determinado nos miramos y estábamos todos emocionados: la aventura del Costa Diadema iba a comenzar.

¿Qué consejo daría a quienes estén pensando en hacer carrera profesional en los barcos de Costa? El consejo que me atrevería a darles es que sean muy abiertos de mente, con buena capacidad de adaptación. Y que trabajen —desde luego— para su propio éxito personal pero, sobre todo, para el éxito del equipo. Ese es nuestro punto fuerte.

¿Un saludo para los socios que encontrará a bordo? Quiero saludar a todos, pero sobre todo a nuestros apreciados amigos: queridos socios, ¡vosotros nos hacéis grandes!

1 of 3