El frío no tiene por qué ser una amenaza para la salud. Incluso la ciencia tiene una explicación: pasar tiempo al aire libre también en otoño e invierno refuerza el sistema inmunitario y, mejorando la capacidad de absorber vitamina D, reduce el riesgo de infecciones y enfermedades. Aquí encontrarás una serie de actividades para la familia que permiten divertirse y obtener todos los beneficios posibles del contacto con la naturaleza y el juego en compañía.

"Estar en contacto con la naturaleza es muy saludable para el cuerpo y la mente, porque nos recargamos de iones negativos de oxígeno que producen las plantas y que estimulan los procesos vitales. "

Pokémon Go

La aplicación para teléfono inteligente está convirtiéndose en un estímulo para salir de casa y buscar diablillos explorando los alrededores. No importa si se usa al lado de casa o en una excursión, es una manera para reunir a grandes y pequeños en la exploración de los ambientes naturales: bosques, prados, colinas, senderos… Se procede descubriendo a los Pokémon de uno en uno; la excusa es el desafío lúdico, pero aprendemos a mirar con nuevos ojos algunos lugares a los que nunca habíamos prestado atención y a absorber información sobre el mundo que nos rodea de una manera fácil y despreocupada.

Caminar por los bosques

Moverse por el bosque buscando setas, castañas, o sencillamente hojas de colores, es una manera de unir el placer con la utilidad. Estar en contacto con la naturaleza es muy saludable para el cuerpo y la mente, porque nos recargamos de iones negativos de oxígeno que producen las plantas y que estimulan los procesos vitales. Más allá de las ocasiones que ofrece el bosque de detrás de casa, una buena opción es ir a un parque-aventura donde poder pasear de un árbol a otro, jugando con la familia; se aprende a reconocer mejor las dinámicas de la naturaleza y se alejan el estrés y los pensamientos obsesivos, como demuestran varios estudios científicos

Pasar una noche de acampada

Estar en contacto con la naturaleza junto a los padres es una de las actividades más beneficiosas para los niños. Una noche en tienda de campaña cuando ya hace frío sirve para estimular el espíritu aventurero, es esa emoción de lo inesperado que, según una investigación americana, aumenta las capacidades creativas de los niños y los estimula a elaborar estrategias para resolver situaciones complejas.

Observar las estrellas

Es una de las 50 cosas que hay que hacer antes de los 12 años según la célebre lista del National Trust inglés. Acampar al aire libre con toda la familia, encender una hoguera para calentarse mientras se observa el cielo estrellado, nos devuelve el recuerdo ancestral de una vida cuyos puntos de referencia estaban en la naturaleza. De esta manera se sedimenta en la memoria un valioso recuerdo para la vida adulta.

Visitar una granja

En otoño las granjas didácticas son lugares llenos de vida donde los visitantes pueden entrar en contacto con los animales y las prácticas campesinas casi olvidadas. Hundirse en las montañas de maíz recién desgranado, asistir a conejitos y ocas, participar en la vendimia, aprender a ordeñar una vaca son actividades capaces de transmitir entusiasmo a la familia y de enseñar mucho a los niños.

Credits photo: OLYCOM/Mondadori Portfolio