Después de las vacaciones se vuelve a la rutina. Una rutina que incluso para los más pequeños puede significar aburrimiento e inactividad. La palabra clave para los padres debe ser “deporte” incluso antes de los seis años, ya que es la edad en que, habiendo desarrollado el niño la capacidad neuromotora, puede elegir casi cualquier actividad. ¡No hay mejor manera de crear un espacio que sea a la vez divertido, educativo y saludable!

"Sea cual sea el deporte que se elige para los niños, la base de esta elección es un término medio que se encuentra entre el carácter y las preferencias del niño y lo que es más adecuado para su edad. ¡Después de todo, siempre habrá tiempo para divertirse con el deporte, sobre todo si esta sana costumbre se adquiere desde una edad temprana!"

¿Por qué hacer deporte desde una edad temprana?

El deporte ayuda a los niños físicamente precisamente en el momento en el que aprenden a coordinarse y desarrollan la estructura de músculo esquelético. El deporte, cuando se practica desde una edad temprana, crea adultos más aptos para la actividad física y ayuda a los niños psicológicamente, a ponerse en contacto con su cuerpo y a socializar con sus compañeros y con los adultos representados en la figura de los instructores.

Entonces, ¿cuál es la mejor actividad para los más pequeños?

Para los niños pequeños de hasta 3 años, el único deporte recomendado es la natación, en la piscina acompañados del papá o la mamá. Para niños de 3 años o más, las posibilidades aumentan ligeramente, además de la natación se puede elegir entre la gimnasia, el yoga, y si se encuentra en la montaña, es posible apuntar a los niños a los primeros cursos de esquí. Hasta los 6 años se prefieren actividades físicas completas que favorecen el desarrollo armonioso que los acompañará incluso de adultos, mientras que no se recomiendan actividades asimétricas, como el tenis y la esgrima, porque en los más pequeños, aún en proceso de desarrollo corporal, podrían causar, con el tiempo, asimetrías posturales.

Y ¿después de los 6 años?

Después de los 6 años, pero mejor a partir de los 7-8 años, se puede dejar que el niño elija su deporte favorito, ya que ha desarrollado habilidades neuromotoras para hacer frente a cualquier actividad. Las opciones aumentan considerablemente. Pueden elegir entre deportes como el baloncesto y el voleibol, ya que se trabajan los miembros inferiores y superiores y alargan la columna vertebral, o deportes como la esgrima y el tenis, actividades que entretienen mucho y desarrollan la concentración, pero como estos deportes son asimétricos, se recomienda combinarlos con una actividad complementaria, con el fin de re-equilibrar el entrenamiento completo de todo el cuerpo. O el rugby, que ayuda a desarrollar un fuerte sentimiento de equipo, y donde los niños pueden seguir utilizando el gesto natural de coger el balón con las manos y correr sujetándolo cerca del pecho, pero también aprendiendo a defenderlo esquivando a los oponentes; o bien, artes marciales que ayudan a desarrollar cualidades como la disciplina y el auto-control.

Sea cual sea el deporte que se elige para los niños, la base de esta elección es un término medio que se encuentra entre el carácter y las preferencias del niño y lo que es más adecuado para su edad. ¡Después de todo, siempre habrá tiempo para divertirse con el deporte, sobre todo si esta sana costumbre se adquiere desde una edad temprana!

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