Con las manos en la masa, explorando el mundo, pintando, ensuciándose, creando, empastando y extendiendo. Y mentes con imaginaciones ilimitadas, que sueñan con ser princesas o comandantes. Son solo algunas de las muchas actividades que Costa propone a bordo, con la conciencia de que el barco es un mundo fantástico por explorar para los más pequeños y que a estos últimos hay que entretenerlos no solo para regalar momentos de merecido relax a sus padres, sino sobre todo para estimularlos, divertirlos y hacerlos crecer a través de la manipulación, el color y la fantasía en compañía de nuevos amigos. Un elogio de las manualidades no como exhibición, sino como juego educativo.

"A bordo, los más pequeños podrán activar sus aspectos más sensoriales y la exploración del mundo y de ellos mismos. Y además, podrán liberar su fantasía. "

La importancia de hacer

Hay muchas teorías sobre las llamadas manualidades, pero todas concuerdan en que la artesanía infantil, incluso cuando da como resultado productos que la mayor parte de los padres consideran unas chapuzas muy tiernas, son importantes y no tienen por qué seguir una lógica de capacidades (en ocasiones incluso una exhibición de las habilidades de las maestras) ni ser una manera para que los padres puedan tocar con las manos lo que sus hijos hacen en la escuela. En definitiva, que lo que cuenta no es el producto, sino el hecho de aprender jugando y practicando, tal y como escribe en su reciente libro The importance of being little la mamá americana y docente universitaria en Yale, Erika Christakis. Manipular materiales libera la fantasía y la imaginación, además de ser una actividad muy útil para el desarrollo de la actividad motoria de las manos y preparar a la escritura. Sin contar con que el pequeño, a través de la exploración de los sentidos, empieza también a familiarizarse con el concepto de transformación.

Ideas para crecer

A bordo, los más pequeños podrán activar sus aspectos más sensoriales y la exploración del mundo y de ellos mismos. Y además, podrán liberar su fantasía. Todo, dentro del mundo protegido y sugestivo del barco. Las actividades de Arte y manualidades que se ofrecen en el crucero prevén, entre otras cosas, la construcción de mapas del tesoro, máscaras de terror, la creación de camisetas, varitas mágicas, rosas y corazones. Y muchas de estas actividades y juegos tendrán como guía especial a Peppa Pig, la cerdita más querida por los niños. Con su pasión desenfadada por saltar a los charcos, su vestidito rojo, su vocecita y su inconfundible risa, Peppa Pig baila, juega y dibuja con ellos en los barcos de la flota Costa, acompañándolos con sabiduría en este recorrido de felicidad y aprendizaje. Para saciar las mentes creativas, hay también actividades como, por ejemplo, el “día de la selva”, la de los piratas al abordaje, la del horror, la del hip hop y la de los dibujos animados. Pero la creatividad se refiere también al mundo imaginario y a soñar despiertos: por ejemplo, pensad en la fantasía de ser una princesa, algo con lo que sueñan las niñas de hoy y de siempre y que el paquete “Princesa por un día” puede satisfacer con una sesión de maquillaje, peluquería y vestuario con un traje de ensueño para hacer que la metamorfosis sea completa y que culmina con un romántico baile final con los padres. Mientras que para los niños fascinados con la vida de a bordo, el mejor regalo es un día como “Aspirante a comandante” que ofrece clases sobre cómo utilizar las herramientas del oficio, desde la brújula a las banderas, y sobre cómo comunicar en el lenguaje marinero como verdaderos lobos de mar: y vestidos como pequeños comandantes participarán en una cena especial en el restaurante principal.