70 años, pero muy bien llevados: esta es la imagen de la Vespa, el escúter urbano más famoso y querido en el mundo, el primero en su categoría. Para celebrar este importante aniversario, la Piaggio ha presentado una edición especial de las series GTS (300 cc), Primavera y de la clásica PX (ambas de 125 y 150 cc), con un nuevo color “Azul 70”.

"Se cree que el origen del nombre ‘Vespa’ se puede atribuir a Enrico Piaggio, que, al verla y al oír el sonido de su motor exclamó “¡Parece una avispa!” (‘vespa’ en italiano). Sin embargo, no todos saben que podría haberse llamado Paperino, que es el nombre que se le dio al primer prototipo, el MP5 de 1944."

Fue en abril de 1946, cuando Piaggio presentó al público la Vespa 98, el primer modelo de un medio que ha hecho historia. Estas son algunas curiosidades sobre un icono del made in Italy.

Un diseño inconfundible

El proyecto del primer modelo se encargó al ingeniero aeronáutico Corradino D’Ascanio: la idea de Enrico Piaggio era realizar algo realmente innovador, de ahí la decisión de encargar el trabajo a alguien extraño a la producción de motocicletas. D’Ascanio, que no era un gran fan de las motocicletas, pensó en revolucionar el concepto de “dos ruedas”, inventando la primera moto con carrocería portante, sin túnel central, modelando la posición de conducción alrededor de la imagen de un hombre sentado cómodamente en un asiento. Hoy parece algo banal, pero en aquella época un diseño como el de la Vespa era impensable para una motocicleta. La suspensión delantera se inspiraba a la de los trenes de aterrizaje, el cambio se colocó a la izquierda del manillar, en un único bloque junto con la palanca del embrague. El motor, se puso detrás, cubierto por la carrocería.

La moto del nuevo lanzamiento

La Vespa está dedicada a la felicidad, la alegría, el optimismo. Es hija de la reconstrucción pos-bélica italiana, nacida en un momento en el que toda Italia quería alejarse lo más posible de la tragedia de una guerra que acababa de terminar, volviendo a encontrar el dinamismo, la vitalidad y la innovación. Fue la primara artífice de la motorización en masa italiana, mucho antes de la Fiat Nuova 500 (de 1957): todos, desde el obrero hasta el empleado podían permitirse una Vespa, pagándola a plazos.

Icono y modelo a seguir

Las ideas de D’Ascanio han transformado la Vespa en uno de los símbolos internacionales del diseño industrial de éxito: en todo el mundo se reconocen sin duda alguna las características fundamentales de una Vespa, aunque a lo largo de los años se hayan añadido cambios. Y la explosión del mercado de los escúteres a partir de los años 90 es solo la recuperación de aquella formidable idea. Por otra parte, no es casualidad que la Vespa forme parte de la colección permanente del Triennale Design Musem de Milán y del MoMA de Nueva York.

Dos curiosidades

Se cree que el origen del nombre ‘Vespa’ se puede atribuir a Enrico Piaggio, que, al verla y al oír el sonido de su motor exclamó “¡Parece una avispa!” (“vespa” en italiano). Sin embargo, no todos saben que podría haberse llamado Paperino, que es el nombre que se le dio al primer prototipo, el MP5 de 1944. Además, después de tres años de haberse inventado e introducido en el mercado, en 1949 la napolitana Graziella Buontempo se convierte en la primera “Miss Vespa”, en el concurso de belleza dedicado a las Vespas, y en el mismo año, nacen los primeros Vespa Club, asociaciones que reunían a todos los apasionados del mítico ciclomotor y que existen hoy en día, señal de que la Vespa se convirtió enseguida en un objeto de culto y aún lo es en la actualidad.

Credits photo: Mondadori Portfolio/Age Fotostock