Corrientes, repentinos remolinos, amor, monstruos y naufragios imprevistos. Desde la antigüedad, el estrecho de Mesina ha generado leyendas e historias, gracias en parte a la mitología griega. El ejemplo más fascinante es el mito de Escila y Caribdis.
El mito cuenta una historia de amores, venganzas, robos y castigos.

Escila

La de Escila, una ninfa muy hermosa, es una historia de amores y venganzas, ya que se atrevió a rechazar a Glauco, una deidad marina. El héroe, enamorado de la muchacha, pidió ayuda a la maga Circe. Esta última, que a su vez se había encaprichado con Glauco, se vengó transformando a Escila en un terrible monstruo con seis cabezas de perro y muchos dientes afilados. La joven, desesperada, se lanzó a las profundidades del mar en el estrecho de Mesina, vengándose de los marineros que se acercaban.

Caribdis

La joven Caribdis era una chica muy glotona y Zeus la castigó por ello. Un día robó uno de los bueyes del rebaño de Hércules. El mito cuenta que un rayo la alcanzó y cayó al mar delante de Escila. Se transformó en un enorme monstruo que tragaba el agua del mar y la volvía a escupir al menos tres veces al día, creando unos remolinos enormes que hundían cualquier tipo de embarcación en el estrecho de Mesina.