La poesía nació antes de la escritura y se transmitió por vía oral, hoy está más viva que nunca: sigue representando una forma de comunicación capaz de hacer vibrar las cuerdas más íntimas del ánimo humano, revelando como la felicidad se oculta a menudo en las cosas pequeñas. Su altísimo valor es reconocido oficialmente por la Unesco, según la cual la expresión poética tiene un papel clave en la promoción del diálogo intercultural y de la paz. Con este propósito, la directora general de la Unesco, Irina Bokova, ha definido la poesía como “el canto humano universal, que expresa la aspiración de cualquier mujer y hombre a comprender el mundo”.

"ser feliz, ser feliz porque sí, porque respiro y porque tú respiras"

Género dentro del género

Hablar de poesía significa también (y sobre todo) hablar de rimas que celebran el amor, obras transversales a cualquier época y unidas por algunos ingredientes recurrentes como el sentimiento, la pasión, la ternura y la sensualidad. Os sugerimos aquí cinco de las poesías más bellas de todos los tiempos, para abrirse paso en los corazones ajenos.

Los niños que se aman, Jacques Prévert

Dulce y anticonformista, una poesía que habla de besos por la calle, entre los ojos envidiosos de los transeúntes que con su rabia no consiguen rasguñar el esplendor de un primer amor, entre dos niños que no necesitan más que el uno al otro.

Palabras para enmarcar:

“Los niños que se aman no están para nadie Están en otra parte mucho más lejos que la noche”

Oda al día feliz, Pablo Neruda

Toda la producción del maestro chileno se merecería probablemente un capítulo aparte, pero esta poesía brilla en especial por su tono soñador y delicado. Aquí el amor se convierte en la expresión de algo aún más grande, un sentimiento de gratitud universal que abraza personas, cosas y la vida misma.

Palabras para enmarcar:

“ser feliz, ser feliz porque sí, porque respiro y porque tú respiras”

El más bello de los mares, Nazim Hikmet

La composición del gran poeta turco refuerza en pocos versos la más romántica de las ideas románticas, no importa cuántas cosas se hagan o se digan porque el futuro de los enamorados reservará nuevas alegrías y maravillas por descubrir.

Palabras para enmarcar:

“Nuestros días más hermosos aún no los hemos vivido.”

Sí sí, Charles Bukowski

Aunque es más conocido por su estilo crudo y esencial, en la vasta producción de Bukowski (que escribió miles de poesías, pero también seis novelas y cientos de cuentos) no faltan destellos de inalcanzable romanticismo. El estilo es siempre un poco juguetón y exagerado, pero en un crescendo de imágenes irreverentes la sustancia llega derecha al corazón: el universo no será perfecto, pero sí lo es la persona amada.

Palabras para enmarcar:

“[Dios] cometió algunos errores pero cuando te creó a ti durmiendo en la cama se derramó sobre su Bendito Universo.”

Tú, alma mía - Safo

Casi tan breve como un aforismo, esta lírica intimista de la gran poetisa griega devuelve en un puñado de versos una imagen del amor sencillo, impetuoso y elegante, que se explica en la ecuación perfecta entre pasión y vida. Ideal para una dedicatoria romántica a la persona amada.

Palabras para enmarcar:

“respiro tu aliento y vivo”