En exclusiva para vosotros, algunas de las fotos que a partir de este verano podréis contemplar a bordo de los barcos de la flota, como primicia de la gran exposición que reunirá en Génova todas las fotos “robadas” en el Costa Pacifica por este gran fotógrafo italiano.

"Hemos buscado la felicidad por todo el barco, con todo lo que teníamos a nuestra disposición. Porque, a priori, no podíamos saber dónde la encontraríamos."

La felicidad al natural

Sin trucos, sin filtros, sin poses artificiales. Lo que sorprende y emociona es la felicidad natural, pura y espontánea de personas como tú, retratadas en las diez fotos que componen la “floating exhibition” y que a partir de este verano “flotarán” en los distintos vestíbulos de los barcos Costa. Las fotografías son un pequeño y cautivador aperitivo de “Oliviero Toscani. Ladro di Felicità2”, la exposición que desde el 6 de julio al 14 de octubre albergará el famoso Palazzo Ducale de Génova, la ciudad donde se encuentra la sede de nuestra compañía. Todas las fotos —más de 150— han sido realizadas por el gran fotógrafo italiano y por su equipo en un “set” de excepción: el crucero al Caribe del Costa Pacifica que zarpó el pasado 31 de marzo, justamente el día del 70 Aniversario de Costa.

"Modelos" de excepción

Miradas de niños y adultos, abrazos, sonrisas, besos, un gesto cariñoso… Captar la felicidad de los pasajeros y de la tripulación ha sido sin duda una prueba exigente incluso para un maestro como Oliviero Toscani, “porque —tal como explica él mismo— es más fácil fotografiar los horrores, las guerras y la infelicidad que la paz, el amor y la felicidad. Tener la felicidad como tema fotográfico ha sido todo un privilegio para mí y a la vez un reto enorme”. Pero ¿cuál ha sido el “verdadero reto” a bordo del Costa Pacifica? ¿Dónde se escondía la felicidad que Toscani y su equipo querían captar? “La hemos buscado por todo el barco, con todo lo que teníamos a nuestra disposición. Porque, a priori, no podíamos saber dónde la encontraríamos. Y hacerlo en un contexto compuesto por personas de nacionalidades y culturas distintas ha hecho que nuestra búsqueda haya sido todavía más interesante y emocionante”, explica el
fotógrafo.

La felicidad de Oliviero Toscani

Igual de interesante es la reflexión final de Toscani sobre el arte de la fotografía y sobre esta experiencia inédita para él: “Un fotógrafo debe ser muchas personas en una. Autor, porque decide qué fotografiar. Escenógrafo, porque elige la puesta en escena. Guionista, porque coloca a los actores en la escena. Director de fotografía, responsable de la iluminación. Y, por supuesto, operador de cámara. ¡Nunca me había imaginado que sería todos ellos en el Caribe… y en un barco de crucero!”

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