Es el pasatiempo preferido durante las fiestas, y no solo eso, está tan metido en el vocabulario común que en muchos idiomas es habitual decir “¡Bingo!” en lugar de expresiones como “¡lo he conseguido!”. Se distribuyen a los jugadores uno o más cartones con una selección de números del 1 al 90 y esperan que el cantor “cante” los número para ganar premios o dinero; sus reglas cambian ligeramente de país en país. Porque ¡allá donde vas, bingo que te encuentras! Detrás de uno de los juegos más sencillos y queridos por todas las generaciones hay historias y anécdotas que unen al mundo entero. Así que, a la espera de que lleguen las Navidades, cuando después de comer se quita la mesa y se dispone de nuevo con las fichas de colores del juego, aquí tenéis algunas curiosidades sobre el Bingo.

"Cuando llegó el momento de darle un nombre se optó por beano, de bean, judía, que se usaba para tapar los números extraídos, el mismo término se gritaba cuando se completaba un cartón. "

Los orígenes: el Gioco del Lotto y la tómbola

Los orígenes del Bingo son italianos; en 1530 nació en la península de la bota el gioco del lotto, una lotería en la que se extraían los números ganadores. Dos siglos más tarde, también en Italia, en Nápoles, aparece una versión especial de la lotería llamada tómbola… del curioso verbo tombolare, hacer caer los números en la canasta. La tómbola es lo que hoy sería nuestro bingo actual: noventa bolas extraídas y “cantadas” por el cantor, en un silencio religioso, mientras cada participante comprueba sus cartones y tapa los números que tiene con objetos domésticos como botones, lentejas, piel de mandarina o, más frecuentemente, judías.

El Bingo: todo empezó con una judía

El nombre moderno e internacional del juego del Bingo, que tiene las mismas reglas que la tómbola italiana, debe su nombre curiosamente, ¡a una judía! A principios del siglo XX un vendedor de juegos de Nueva York empezó a comercializar el Bingo, que ya se había visto en algunas fiestas populares de Estados Unidos. Y, cuando llegó el momento de darle un nombre se optó por beano, de bean, judía, que se usaba para tapar los números extraídos, el mismo término se gritaba cuando se completaba un cartón. El beano se transformó en Bingo por una cuestión comercial, y de allí empezó a difundirse entre ferias de pueblo, eventos y lugares públicos.

Todos los Bingo del mundo

Hoy en día se juega al Bingo en todas partes del mundo, en parte gracias a las plataformas en línea, no solo en Navidad, sino 365 días al año. Es uno de los juegos más queridos de los casinos americanos, la estrella de las fiestas de los pueblos, el invitado más especial de las familias; una pasión que divierte a todo el mundo porque gusta a los niños y sigue divirtiendo hasta la edad adulta, ¡abuelos y abuelas incluidos! Y también es uno de los juegos preferidos en los barcos Costa, donde se organizan Bingos para todos los huéspedes. En todo el mundo se encuentran sus versiones más o menos fieles al original. En China hace 3000 años que se juega al Keno; se apuesta sobre la salida de veinte números y se espera que se extraigan. El juego es tan popular que se dice que fue usado para recaudar fondos para la construcción de la Gran Muralla. En Gran Bretaña existe una versión en la que no se gana dinero, sino verdaderos premios. En Alemania, el Bingo nació en 1800 no como juego, sino como instrumento didáctico: se usaba en la escuela para enseñar a los estudiantes matemáticas, historia y a escribir correctamente. En Francia se juega a Le Loto desde 1770; es el juego rey en las comunidades locales, los premios son una mezcla entre dinero y objetos que suelen ofrecer los comercios del barrio.

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