“La vida es un viaje y quien viaja vive dos veces”, estas palabras son de Omar Khayyam, poeta, filósofo, astrónomo y matemático persa que vivió en el siglo XI d.C. Visitar lugares desconocidos, encontrar culturas y sensibilidades diferentes de las nuestras, descubrir que tras diferencias superficiales somos mucho más parecidos de cuanto se podría hipotetizar a primera vista: viajar no es simplemente ir de vacaciones, aunque tomarse una pausa de la rutina cotidiana no deja de ser una fuente de felicidad. Tampoco es cambiar de lugar físicamente de un sitio a otro, porque el viaje está siempre dentro de nosotros. No es casualidad que el gran cine, tan atento siempre a las pequeñas y grandes aventuras del ánimo, haya celebrado el viaje en decenas de películas. Hemos elegido cinco que son memorables.

"La película cuenta la verdadera historia de Christopher McCandless, una aventura que ha inspirado e inspira a personas de todo el mundo, que han adoptado con entusiasmo uno de los lemas más famosos de Chris: «La felicidad es real solo cuando es compartida»."

Antes del amanecer (1995)

Cuando llegamos a una nueva ciudad, a menudo pasamos los primeros días caminando sin meta y poniendo a prueba nuestro sentido de la orientación. La película de Richard Linklater reproduce a la perfección esta actitud especial de apertura mental, que no es casualidad que propicie el nacimiento de una de las historias de amor más románticas del cine, la de Jesse y Céline, que se conocen por casualidad en un tren a Viena y, atraídos por la irresistible conexión que tienen, deciden pasar la noche vagando por la ciudad. En sus peregrinaciones por la espléndida capital austriaca, unirán su alma y sus sentimientos para después, al salir el sol, seguir cada uno su camino, decididos a no arruinar con la rutina de la vida cotidiana la belleza absoluta de su encuentro.

Up (2009)

La entrada a la vejez llega acompañada del riesgo de confundir por caprichos inmaduros lo que en realidad son legítimos deseos de aventura. En la hermosa película de Pixar, en cambio, se emprende el viaje de una manera espectacular, levantando una vivienda con globos de colores. Y se regresa a casa con uno de los legados más valiosos de los viajes: la posibilidad de ver la propia vida desde una perspectiva diferente.

Hacia rutas salvajes (2007)

El viaje como búsqueda espiritual, poniéndose a prueba y descubriendo los propios límites. El protagonista, Alex “Supertramp”, recién licenciado abandona las constricciones de la familia y de la sociedad y parte hacia una aventura vagabunda por la naturaleza salvaje de EE. UU. y Alaska, que es la esencia del viaje en busca de la propia identidad; vivirá muchas experiencias, hasta la última, la más extrema. La película cuenta la verdadera historia de Christopher McCandless, una aventura que ha inspirado e inspira a personas de todo el mundo, que han adoptado con entusiasmo uno de los lemas más famosos de Chris: “La felicidad es real solo cuando es compartida”.

La vida secreta de Walter Mitty (2013)

Un viaje es siempre excepcional, porque lleva un soplo de aire fresco a la rutina cotidiana. Pero no podemos olvidar que justamente esta última tiene un valor y un sentido enormes, aunque no nos demos cuenta. Esto es justo lo que aprende Walter Mitty, tímido y modesto empleado del archivo fotográfico de la revista Life, al final de una aventura larga y estimulante por todo el mundo. Walter debe afrontar un viaje extraordinario para recuperar el negativo que falta (el número 25) del famoso fotógrafo Sean O’Connell, foto destinada a ser la portada del último número de la revista, próxima a su cierre.

Sideways (2004)

Un verdadero viaje y también un recorrido a través de la cultura enogastronómica de un país. En el caso de esta exquisita película, los ojos apuntan a los grandes vinos del Valle Santa Ynez, en California. Cata tras cata, los dos protagonistas aprenden a conocerse más a fondo y a apreciar la alegría de las pequeñas y grandes estabilidades cotidianas.