Cultivar fruta y verdura en la ciudad, dando vida en el propio balcón a un mini huerto es una de las aficiones más ‘in’ de los últimos años, porque regala colores, perfumes y la satisfacción de consumir algo fresco que se ha visto crecer. Es también una forma divertida e inteligente de decorar el exterior del apartamento con un gasto mínimo y pocos cuidados. ¿Cómo se crea un huerto? A continuación enumeramos una serie de recomendaciones.

"Sólo unos pocos detalles y el huerto adquiere forma. A ser posible, se recomienda orientarlo hacia el sur para garantizar más horas de sol. "

Cuándo y qué cultivar

Con la primavera la naturaleza se deshace del torpor invernal y se tiñe de colores llamativos, una auténtica panacea para el humor. Si se quiere cultivar algo, se puede elegir entre verduras (ensaladas, tomates, berenjenas, calabacines…), plantas aromáticas (tomillo, menta, salvia, romero, perejil, albahaca) y frutas del bosque. Pero existen otras plantas que se pueden cultivar sólo en otoño como col rizada, col y brócoli, o habas y guisantes si la temporada es bastante fría. Si se tiene la suerte de disponer de un balcón amplio o de una terraza se puede jugar con la creatividad enriqueciendo el espacio dedicado al huerto con algunas plantas de limón. El amarillo de la fruta hará que sea más luminoso y alegre.

El ABC del huerto en el balcón

Sólo unos pocos detalles y el huerto adquiere forma. A ser posible, se recomienda orientarlo hacia el sur para garantizar más horas de sol. ¿Qué macetas utilizar? Las mejores son las macetas de barro, porque dejan respirar a las raíces y son seguramente más bonitas que las de plástico, aunque menos manejables. Para las ensaladas elegir macetas rectangulares y bajas, para las plantas con tallos más altos (como los tomates) macetas de 40-50 cm de profundidad. Las hierbas aromáticas se pueden cultivar en macetas pequeñas para colgar con maceteros. Para la preparación de las macetas es necesario utilizar arcilla expandida o grava a colocar en el fondo para evitar el estancamiento del agua. Luego se añade el mantillo universal de jardinería con un 10% de arena, que hace que sea más suave y por último se colocan las semillas y las plántulas. Es importante regar con regularidad pero sin exagerar. Para abonar es mejor preferir los productos biológicos, como el mantillo de lombriz. Sacar las malas hierbas cuando sea necesario y prever las mismas intervenciones plaguicidas como en los huertos clásicos. Todo lo necesario se encuentra disponible en los centros de jardinería.

Huerto de interior

Cuando no se dispone de balcón es posible realizar un huerto interior. En macetas de tamaño más reducido se podrán cultivar plantas de tamaño bajo como hierbas aromáticas, ruca, lechuga, calabacines y tomates enanos, guindilla y fresas. Será importante la exposición a la luz, pero también la utilización de lámparas de LED para crear un microclima de invernadero. Los más creativos podrán otorgar un toque de originalidad al mobiliario, cultivando las hierbas aromáticas en tarros de vidrio, que se pueden colocar cerca de las ventanas.

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