La cuenta atrás para el Campeonato Europeo de fútbol 2016, el primero de la historia con 24 equipos, está a punto de terminar. Del 10 de junio al 10 de julio, Francia será la meta de millones de aficionados que invadirán las 10 ciudades elegidas para albergar los partidos del torneo. Para quienes tendrán la posibilidad de seguir los partidos en directo – pero también para quienes animarán desde casa y tendrán ganas de probar suerte en la cocina – el evento representa la ocasión perfecta para hacer un viaje gastronómico, saboreando los platos de la famosa tradición culinaria francesa. Presentamos una miniguía rápida y práctica para orientarse de la mejor forma posible y descubrir los platos típicos de cada ciudad.

"La capital histórica de la gastronomía francesa, cuenta con diversas exquisiteces, entre las que destaca el exquisito coq au vin, el gallo flambeado con coñac."

Marsella

El estadio Vélodrome albergará un interesante desafío: el partido Inglaterra – Rusia del sábado 11 de junio. En ámbito culinario, en esta importante localidad de mar triunfa la famosa bullabesa, la sopa de pescado que se acompaña con las tostas, pero entre las especialidades locales merecen también atención los Panisses Frites, los panqueques de harina de garbanzos fritos en aceite de oliva, que se tienen que comer siempre muy calientes.

Décines-Charpieu (Lyon)

En el Parc Olympique Lyonnais jugarán Italia y Bélgica, la noche del lunes 13 de junio; pero Lyon, la capital histórica de la gastronomía francesa, cuenta con diversas exquisiteces, entre las que destaca el exquisito coq au vin, el gallo flambeado con coñac, famoso por ser el plato preferido del Comisario Maigret, icono literario nacido de la pluma de Georges Simenon.

Villeneuve-d’Ascq (Lille)

Gran cita en el estadio Pierre-Mauroy: aquí se disputará Italia - República de Irlanda la noche del miércoles 22 de junio; los aficionados, en los restaurantes o en las pequeñas “friteries” de Lille y sus alrededores, podrán saciarse de forma deliciosa con los moules-frites, los mejillones hervidos y servidos con patatas fritas, igual que en la cercana Bélgica.

Niza

El estadio Allianz Riviera será el escenario, el 17 de junio, del partido entre España y Turquía. En cambio, el protagonista en la mesa de esta conocida ciudad francesa, perla de la Costa Azul, es la pissaladière: una focaccia típica de la tradición de Niza rellena con cebollas, ajo, aceitunas y sazonada con filetes de anchoas.

París

En el estadio Parc des Princes tendrá lugar el irresistible desafío completamente nórdico, entre Irlanda del Norte y Alemania, el martes 21 de junio. Cerca del estadio, pero también en otras zonas, los bistrot y los restaurantes de la capital rebosan de platos de la tradición francesa, entre los que destacan los indefectibles escargots, el refinado (y costoso) entrante a base de caracoles.

Burdeos

En el “histórico” estadio de Matmut Atlantique se celebrará una especie de derby: el martes 14 de junio, los ojos estarán puestos en Austria – Hungría. El estadio se encuentra un poco fuera de Burdeos, una localidad cuya tradición culinaria está influida por la prestigiosa producción de vino. El plato que más resume los sabores y las tradiciones locales es la lamprea a la bordelesa: una especie pescada en el río Garona, cocida en una olla y ahogada en el famoso vino de color rojo rubí.

Saint-Étienne

El viernes 17 de junio, en el estadio Geoffroy Guichard, estarán todos listos para ver la partida República Checa – Croacia. Encontrándose en la localidad de Saint-Étienne, en el departamento de la Loira, para una merienda o un capricho al final de la comida, o para recargarse antes de ir al estadio a animar, se puede saborear una tarte tatin, el pastel de manzana típico de esta zona que se sirve estrictamente girado, acompañado con una delicada nube de nata montada.

Lens

El jueves 16 de junio, en el estadio Félix Bollaert se juega otro “derby”, esta vez en clave británica: Inglaterra – Gales. Aquí, a pocos km de la frontera con Bélgica, la cocina del Nord-Pas-de-Calais tiene raíces flamencas muy fuertes. Es imperdible, por tanto, el hochepot, un guiso de carne a combinar con una de las muchas cervezas artesanales.

Tolosa

En el Stadium Municipal Italia jugará contra Suecia la tarde del viernes 17 de junio. Quienes quieran descubrir los aromas y las costumbres locales de esta zona, muy cercana de los Pirineos, no pueden dejar de probar el cassoulet de Tolosa, una especialidad a base de judías blancas, confit de pato y salchicha que, después de una larga y lenta cocción en una olla, se derrite en la boca como mantequilla.

Saint-Denis

El estadio de France será el escenario de la gran final el domingo 10 de julio por la noche. El estadio se encuentra justo fuera de la capital y las opciones para saborear algo típico son realmente ilimitadas: en la amplia selección de locales se puede pedir por ejemplo una soupe à l’oignon (cebollas) con tostas de pan, que en la versión con porros (la vichyssoise) se sirve fría y es muy adecuada incluso cuando el calor es insoportable.