DESDE ENTONCES,NO HA PARADO. TRAS LA ESCUELA DE HOSTELERÍA Y LOS PRIMEROS TRABAJOS EN ITALIA, LEVANTÓ EL VUELO: EL SAN LORENZO DE LONDRES, DESTINO DE FAMOSOS COMO LADY DI, EL HISTÓRICO LE CIRQUE DE NUEVA YORK (EN EL QUE LLEGÓ A SUPERVISOR) Y EL PRESTIGIOSO LITTLE VENICE EN LAS BERMUDAS. DE VUELTA EN ITALIA, CUMPLIÓ SU SUEÑO DE ABRIR UNA PEQUEÑA JOYA DE RESTAURANTE BOUTIQUE EN LUCCA. ASIMISMO, HA SIDO RESTAURANT MANAGER DEL FOUR SEASON DE MILÁN Y DE LA BOTTEGA DEL BUON CAFFÈ DE FLORENCIA. HOY EN DÍA, TRAS 26 AÑOS EN EL MUNDO DE LA HOSTELERÍA Y LA RESTAURACIÓN DE ALTO NIVEL, SAVERIO HA DECIDIDO EMBARCARSE EN UNA NUEVA AVENTURA PROFESIONAL, CONVIRTIÉNDOSE EN SUMILLER DEL COSTA DIADEMA.

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Se convirtió en sumiller porque… Porque, en un cierto momento de mi experiencia en el mundo de la restauración, entendí que conocer bien el vino era un plus. Fue así como me convertí en sumiller de la AIS, la Asociación italiana de sumilleres. Es un recorrido largo e interesante: aprendes a entender las características organolépticas de las diversas cepas y, con ello, los maridajes entre comida y vinos, para lo que debes conocer bien la química de los alimentos. Cuantos más vinos conoces, más agudizas el olfato y el paladar, y más amplia se vuelve tu cultura enológica. Para ser sumiller es indispensable tener mucha pasión. Y yo, en este sentido, me siento afortunado porque hago exactamente el trabajo que más me gusta hacer. Lo más bonito es que las personas entienden que mi trabajo me apasiona y que me gusta hablarles de ello.

¿Cómo vive esta nueva experiencia a bordo? Al principio estaba un poco indeciso. Hacerse sumiller de un barco de crucero era una elección cuanto menos peculiar. Pero, después, Carmelo Marchese (Beverage Corporate de Costa Cruceros) me habló de la filosofía de Costa, que da mucha importancia a la calidad de los vinos que pueden tomar los pasajeros. Me pareció interesante y, ahora, estoy feliz de haber tomado esta decisión.

¿Qué es lo que más le gusta? Sobre todo, me siento bien cuando estoy con la gente, cuando puedo mimar a los clientes. Me sale de forma natural y me da alegría. Aquí puedo hacerlo durante una semana entera y es muy grato cuando, al terminar las vacaciones, los pasajeros se me acercan para despedirse. Porque significa que les has aportado algo, que han apreciado tu trabajo. Me dejan su tarjeta de visita, me piden que vaya a visitarles…

¿Dónde pueden encontrarle los pasajeros de Costa Diadema?

Desde el aperitivo hasta la hora de la cena, en el Bar Bollicine. En este local, ofrecemos unos fabulosos aperitivos con burbujas de Ferrari, una casa extraordinaria de la que también he sido huésped, ya que he tenido la oportunidad de conocer a la familia Lunelli. A partir de las 20.00 h, estoy en la Vinoteca, donde ofrecemos cuatro cenas-degustaciones especiales, experiencias culinarias fabulosas y una agradable sobremesa. Además, estoy siempre a bordo, y me detengo de buena gana a atender cualquier consulta y charlar un rato.

¿Qué relación tienen los pasajeros con el vino?

En los últimos años, la cultura del vino ha crecido en términos generales. A bordo, me he encontrado con muchas personas que vienen a la Vinoteca sabiendo lo que quieren. Y eso da gusto. Luego, a veces, interaccionan con el sumiller e incluso se hacen aconsejar y descubren un mundo distinto del que imaginaban. Esto da mucha satisfacción desde el punto de vista profesional. Me encanta que los pasajeros salgan mucho más felices que cuando entraron.

Háblenos de las degustaciones reservadas a los Socios Perla Diamante.

Desde junio, CostaClub da la posibilidad a los Socios Perla Diamante de vivir una experiencia de degustación gratuita, consistente en una cata de diversos vinos italianos de calidad. Es un encuentro muy apreciado. Tanto, que la mayor parte de los Socios que participan en él acuden después a la cena en la Vinoteca. El ambiente es muy acogedor y regalamos una experiencia de placer, disfrutando del espléndido panorama del mar; si se desea, desde una cama balinesa.

¿Cuáles son los vinos que están teniendo más aceptación en el Costa Diadema?

Los toscanos, como yo. Los tintos, como el Sangiovese, aunque también algunos blancos.

¿Y el vino preferido de Saverio Roseni?

Es difícil para un sumiller elegir un vino preferido. Si nos limitamos al mundo de los espumosos, creo que a bordo servimos el mejor “método clásico” de Italia, que no es otro que el Giulio Ferrari.