Los contrastes son lo que mejor representa a los Emiratos Árabes: la coexistencia de lo antiguo y lo moderno, de arquitecturas futuristas y atracciones resplandecientes, que conviven con tradiciones antiguas, fascinantes y auténticas como el desierto que las caracteriza. La más conocida de todas es la de la danza oriental, conocida en Occidente como “danza del vientre”. Aquí dejamos algunas curiosidades para sumergirnos de una manera algo insólita en la cultura de los Emiratos Árabes.

"Es difícil imaginar algo más sugestivo que admirar los movimientos de una bailarina de danza del vientre bajo las estrellas o entre las dunas."

Una fascinante danza hecha de historia

Raramente una danza es tan representativa de una cultura y de un pueblo como la danza del vientre. Se cree que nació en Egipto hace muchos siglos, pero su verdadero origen es incierto. En las raíces de la danza oriental podrían residir cultos a la fertilidad como el de la Diosa Madre, por este motivo ha sido durante mucho tiempo prerrogativa de las mujeres. Por otra parte, no es difícil encontrar el nexo de unión entre la exaltación de la feminidad y de la fertilidad, y los movimientos de la cadera típicos de esta danza, que centran la atención del espectador justamente en el vientre de las bailarinas. Con el tiempo, la danza del vientre ha pasado de ser una danza ritual a ser el eje principal de momentos de reunión y ocio, y a perder de esta manera el carácter sagrado de sus orígenes. Lo que es cierto es que de su lugar de nacimiento, la danza oriental se ha propagado por el mundo árabe como transportada por el viento del desierto. Esto ha hecho que, desde Marruecos hasta los Emiratos, haya evolucionado en varios estilos propios de una u otra región que han ido cambiando con el tiempo y con la evolución de las costumbres y las tradiciones. Así sucede, por ejemplo, que en Egipto y Jordania se desarrolló, a partir de las primeras décadas del siglo XX, el raqs baladi, un estilo de danza oriental contaminado por la sonoridad de la música occidental, con la introducción de instrumentos musicales como el acordeón o el saxofón, además de los característicos duff (pandereta), nay (flauta) y rabab (violín árabe). En este estilo las bailarinas se mueven manteniendo los pies bien amarrados al suelo y realizan pequeños movimientos circulares con la cadera. También está muy difundido por todo el mundo árabe el raqs sa’abī, una forma de danza jocosa, la menos codificada de entre las variantes de la danza oriental. En su versión egipcia, el sayydī prevé el uso de los bastones que los bailarines giran y voltean gracias a hábiles movimientos de la muñeca, que harmonizan con los del cuerpo.  En los Emiratos Árabes ha arraigado el raqs sarqi, el estilo que más recuerda a la danza del vientre como nos la imaginamos los occidentales. Deriva del estilo hawzi, nacido en las cortes islámicas de la antigüedad y que evolucionó en las primeras décadas del siglo XX. A los movimientos elegantes, amplios y dulces del hawzi, con el típico movimiento circular de la cadera y el movimiento harmónico y acompasado de los brazos, el estilo sarqi une los desplazamientos sobre las medias puntas con los pasos típicos del ballet occidental como el arabésque o el chassé. También se practica con “elementos coreográficos” como uno o más velos que la bailarina usa con maestría para tapar y destapar su figura, añadiendo un toque de misterioso erotismo a sus movimientos. Los elementos típicos que pueden aparecer en escena son el bastón y la espada, que se hacen girar en amplios movimientos circulares en perfecta sintonía con el cuerpo de la bailarina.

Donde asistir a un espectáculo de danza del vientre

¿Estáis en Abu Dhabi o Dubái y queréis asistir a un espectáculo de danza del vientre? El Cedar Lounge del elegante resort Fairmont Bab al Bahr de Abu Dhabi es un local de clima festivo y elegante con un agradable acompañamiento de música tradicional en directo: tras una cena con un refinado menú medioriental, tal vez en la espléndida terraza que se asoma al mar, se llega al punto álgido de la velada cuando aparece la bailarina en el centro de la escena. También en el restaurante Awtar del Grand Hyatt de Dubái se puede asistir a un espectáculo de danza del vientre durante la cena, con una atmósfera encantadora que recuerda a la de las tiendas beduinas. Pero dado que el verdadero protagonista de unas vacaciones en los Emiratos es el propio desierto, no se puede perder la ocasión de asistir a un espectáculo de danza oriental entre las dunas del Al Khatem. Por ejemplo, en Abu Dhabi podréis pasar una noche en el Arabian Nights Village, en un campamento beduino de lujo, un poblado en medio a la nada del desierto. Tras la tradicional cena beduina a base, sobre todo, de carne a la brasa, podréis asistir a una inolvidable exhibición de danza oriental. Es difícil imaginar algo más sugestivo que admirar los movimientos de una bailarina de danza del vientre bajo las estrellas o entre las dunas…

Para ser una bailarina de danza del viente… ¡hay que empezar por el traje!

En Europa hay cada vez más cursos de danza del vientre. Así pues, ¿qué mejor ocasión para comprar la ropa adecuada en los souk de los Emiratos o regalar un recuerdo original a alguna amiga? Una verdadera bailarina de danza del vientre no puede prescindir del tob, la típica falda larga de vuelo, de cintura rígida con abalorios y un corpiño decorado. Si estáis buscando ropa tradicional en Abu Dhabi, os aconsejamos explorar el Souk de Al Zafarana de Al Ain y, en Dubái, el Textile Souk, el souk de los tejidos, en Ali Bin Abi Talib Street.

¿Listos para un viaje a la tradición?

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