La felicidad es una aspiración de cada uno de nosotros, pero hay un día que más que otras veces nos recuerda que es, sobre todo, un derecho universal: es el 20 de marzo, Día internacional de la felicidad, celebración proclamada por la ONU para sostener un mundo más justo e igualitario, marcado por la satisfacción humana.

"El pequeño Bután, estado montañoso de Asia central, es hasta ahora el único país del mundo que ha adoptado el índice FIB (Felicidad Nacional Bruta, calculada mediante varios parámetros) en lugar del PIB (Producto Interno Bruto) como principal indicador del bienestar de su población"

Los orígenes

La celebración fue instituida por la Asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas en 2012 a través de una resolución en la que se remarca oficialmente la necesidad de promover “el desarrollo sostenible, la eliminación de la pobreza, la felicidad y el bienestar de todo el mundo”. Con este propósito, el 20 de marzo se anima a todos los países a estimular actividades educativas de crecimiento de la conciencia pública.

Pregúntame si soy feliz

Según el último informe publicado por la OCDE (Organización para la cooperación y el desarrollo económico), Noruega es el país que ofrece las mejores expectativas de una vida feliz, seguido de Islandia y Suiza. Siguiendo la clasificación, la lista de los diez primeros países incluye en este orden: Australia, Estados Unidos, Canadá, Suecia, Países Bajos, Nueva Zelanda y Dinamarca.

Felicidad nacional bruta

Como es bien sabido, en la Declaración de independencia americana se reconoce a todos los hombres el derecho a “la vida, la libertad y a la búsqueda de la felicidad”. Y sin embargo, el pequeño Bután, estado montañoso de Asia central, es hasta ahora el único país del mundo que ha adoptado el índice FIB (Felicidad Nacional Bruta, calculada mediante varios parámetros) en lugar del PIB (Producto Interno Bruto) como principal indicador del bienestar de su población.

La búsqueda de la felicidad

Hace algún tiempo, la asociación Action for Happiness, nacida en Londres en 2011, siguiendo la iniciativa “Free Hugs” (abrazos regalados por la calle a personas desconocidas) ha publicado un decálogo a medida de todo el mundo, que es un vademécum para la consecución de la felicidad.

Estas son las diez reglas fundamentales:

  • haz algo por los demás
  • crea relaciones positivas
  • cuida tu cuerpo
  • valora lo que te rodea
  • aprende cosas nuevas
  • márcate objetivos
  • reacciona ante la adversidad
  • elige un enfoque positivo
  • acéptate y valórate
  • haz que tu vida tenga sentido