Para una fiesta de cumpleaños o en cualquier otro tipo de reunión con amigos y familiares, la clásica búsqueda del tesoro ofrece un momento de diversión e intercambio insuperable. Adecuado para niños de todas las edades, puede incluir también a los adultos, sobre todo en la fase de planificación del proyecto. Para organizar una búsqueda memorable se necesita creatividad, ganas de ponerse a prueba y 5 principios fundamentales.

"La verdadera diversión es más la búsqueda que el tesoro, que tiene un valor sobre todo simbólico. Para los más pequeños puede ser suficiente una caja de caramelos, o monedas de chocolate, y algunos gadget de recuerdo como cochecitos, medallas o muñecos de peluche."

1 - Establece un tema

Es importante dar un sentido narrativo a la búsqueda, teniendo en cuenta la edad, para despertar en los participantes las ganas de jugar. El tema puede ser determinante para el éxito del juego y vale la pena pensar bien en él antes de empezar con los preparativos, teniendo en cuenta las pasiones comunes de los jóvenes participantes. El tema más clásico es el de los piratas, pero es posible dar rienda suelta a la fantasía: puedes optar por una batalla galáctica con el tema Star Wars (Sith contra Jedi), o bien por el terror (zombis contra vampiros), o incluso por un concurso de colores (rojos contra azules) o chicos contra chicas.

2 – Planifica las etapas y los enigmas

Establecer las etapas con las correspondientes pruebas y concatenarlas en una secuencia correcta es un reto que necesita tiempo y concentración. Un buen número de pruebas se sitúa entre 8 y 10 (si los participantes tienen 4-6 años pueden ser suficientes 5). Tienen que ser variadas y divertidas: una combinación equilibrada incluye una prueba de matemáticas, un par de preguntas de enigmística y de adivinanzas, una exhibición de canto o recitación, un juego de equilibrio físico (por ejemplo caminar con una cucharita en la boca con una pelotita encima). Demasiadas pruebas frenan el entusiasmo: la búsqueda del tesoro es un juego con un ritmo intenso, la duración ideal para los pequeños va de los 20 a los 30 minutos. En la elaboración del recorrido es mejor empezar por el tesoro e ir hacia atrás hasta el punto de salida. Utiliza tarjetitas que irás colocando en los diversos puntos y apúntate una lista de las etapas en una hoja para evitar equivocarte en el orden.

3 – Preparar el mapa

Para que el juego tenga éxito, es fundamental un mapa, el elemento clave de todas las búsquedas del tesoro. Según el tema, puede tratarse de un mapa de la casa o del edificio, o una hoja que reproduce la zona en la que te encuentras, inspirándote en los viejos mapas del tesoro de los piratas. Haz varias copias, una para cada equipo y una para los conductores del juego. Después de encontrar el tema, los enigmas y el mapa, la parte inicial de preparación termina y se puede pasar directamente al juego.

4 – Forma equipos equilibrados

Gran parte del éxito de una búsqueda del tesoro depende del equilibrio de los equipos en juego. Formarlos es un momento delicado porque hay siempre quien se lamenta y quiere estar con los amigos. Un método indiscutible consiste en preparar billetes de dos colores distintos y hacer que los jugadores los pesquen a ciegas, de esta forma se dividirán en dos grupos casuales. Es lícito efectuar algunos ajustes para mantener el equilibrio de los equipos. Cada equipo, sobre todo si hay jugadores pequeños, tiene que estar guiado por un adulto que explique cómo superar las etapas y compruebe que el juego se lleve a cabo con seguridad. Ahora, con el mapa en las manos, empieza la acción.

5 - Entrega del tesoro

La verdadera diversión es más la búsqueda que el tesoro, que tiene un valor sobre todo simbólico. Para los más pequeños puede ser suficiente una caja de caramelos, o monedas de chocolate, y algunos gadget de recuerdo como cochecitos, medallas o muñecos de peluche. Una buena idea es hacer que encuentren todo dentro de una caja decorada que recuerde un cofre, el premio para el equipo ganador. Para que nadie se lleve una desilusión, es posible establecer premios especiales, con escarapelas a colgar en el pecho, para gratificar las capacidades de los componentes del equipo adversario (por ejemplo, para los ganadores de cada una de las pruebas de habilidad, para el participante más joven o para el grupo más unido). Por último, entrégalos con solemnidad en el momento justo, no antes de haber comprobado que las pruebas se han llevado a cabo de forma correcta.

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