Un viaje que es siempre diferente, sin una meta precisa, con compañeros que cambian y emociones que sorprenden. Leer es de alguna manera un poco de todo esto, un recorrido que nos regala sorpresas, ideas o nuevos personajes en cada página. Empezaremos con vosotros un viaje en cinco etapas con cinco libros distintos, que nos ayudarán a descubrir ciudades desde una perspectiva nueva e insólita, ¡seguidnos!
La novela negra y la policíaca unen tres ciudades como Madrid, Barcelona y Marsella.

Lisboa

Empecemos en Portugal con la novela “Sostiene Pereira” de Antonio Tabucchi. Una novela que camina por las plazas de la ciudad, nos lleva a los cafés o a perdernos por las calles de una triste y seductora Lisboa. El protagonista es un periodista rutinario que se arrastra entre la redacción del periódico y su casa (entre el castillo y la catedral) con algunas paradas en locales pintorescos. Nos hallamos ante una ciudad fascinante, que podemos descubrir a través de los pequeños detalles.

Barcelona

Barcelona es una ciudad viva y con mil caras, perfecta para una historia policíaca, como las que protagoniza el detective Pepe Carvalho, el famoso personaje de Manuel Vázquez Montalbán. En la novela “Los mares del sur”, tiene que investigar la misteriosa desaparición de un rico empresario de Barcelona. Un verso de una poesía italiana mueve los hilos de la investigación. Y la ciudad se convierte en el escenario de inesperados giros de la trama y cambios repentinos.

Madrid

La capital española es, desde siempre, tanto musa como cuna del arte y la creatividad. Juan Madrid, uno de los escritores de novela negra más sorprendentes, dedica a la ciudad “Crónicas del Madrid oscuro”. Su protagonista es el Barrio de Las Maravillas, un barrio duro y fascinante. Nos regala una mirada sutil que es también una declaración de amor por Madrid. Las páginas son un abrazo que alcanza a matones, amas de casa, vagabundos y gente marginada.

Marsella

Una atmósfera policíaca y corrupta es la que se respira también en Marsella, gracias a la pluma de Jean Claude Izzo, que ha dedicado a la ciudad su trilogía marsellesa (Total Kheops, Chourmo y Soleá). A través del policía Fabio Montale, indulgente y comprensivo, nos regala ambientes oscuros, poesía, horror, en una atmósfera que alterna pastis y el aroma de albahaca. Los protagonistas parecen estar siempre al borde del precipicio y el puerto y el mar son los eternos personajes secundarios.

Estambul

Nuestro viaje termina en Estambul, con la obra del mismo nombre del escritor Orhan Pamuk, premio Nobel de literatura en 2006. Detalles de historias y episodios autobiográficos se unen en una ciudad íntima y melancólica. A través de la Historia y de las varias tramas se trata de captar el alma de la capital turca. Un viaje entre sueño, filosofía y memoria.

Este recorrido nos ha permitido ir hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, y mezclarnos en varios ambientes, pasando de ciudad en ciudad. Un conjunto de historias, curiosidades, pero sobre todo de emociones para vivir juntos.