En China el Año Nuevo es una fiesta mucho más especial que en Occidente: la fecha de la fiesta cambia cada año, dura quince días y sus orígenes son antiquísimos. El inicio del nuevo año, que coincide con la primera luna nueva, es una ocasión solemne que se prepara y se celebra con ceremonias sugestivas. Además, es también el momento para abrazar el inicio de un nuevo ciclo marcado por la llegada de la primavera (por ello se conoce también como Fiesta de primavera). Según el calendario gregoriano, esta festividad puede caer entre el 21 de enero y el 19 de febrero: en el 2016 se festejará a partir del próximo 8 de febrero. Y no se celebra solo en China sino también en muchos países del lejano Oriente y en los barrios chinos de todo el mundo. Participar en esta celebración es una experiencia muy enriquecedora, y para apreciarla de la mejor forma posible es necesario saber algunas cosas.

"El día de Año Nuevo por las calles se desfila al ritmo de tambores, un muñeco con forma de dragón que se exhibe en la famosa danza propiciatoria; por la noche se encienden muchos fuegos artificiales."

Los orígenes

La tradición narra que hace muchos años vivía en China un monstruo terrible llamado Nian. Una vez al año el animal salía de su caverna para alimentarse de seres humanos y la única forma para salvarse era asustar a Nian vistiéndose de rojo y haciendo mucho ruido. De aquí nacieron dos tradiciones del Año Nuevo chino: el color rojo de las decoraciones y los fuegos artificiales.

El horóscopo chino

En China no se oye nunca hablar de Capricornio o Aries, sino de Mono o Cabra. La astrología china es, en efecto, distinta de la occidental. Los doce signos del Zodiaco, que incluyen un animal al que se asocia una “rama terrestre” (es decir, uno de los doce elementos base del Gānzhī, el antiguo sistema de numeración chino), no cambian cada mes sino cada año. Se crean de esta forma ciclos de doce años antes de que vuelva el mismo signo. El 8 de febrero se entrará en el año del Mono (es decir, la rama terrestre llamada Shēn).

Tradiciones

Banquetes, reuniones de familia, rezos y regalos: las celebraciones de la Fiesta de primavera duran quince días. Lo primero que se tiene que hacer para dar la bienvenida al nuevo año es limpiar la casa de arriba a abajo decorándola con adornos y faroles rojos, una costumbre que tiene que efectuarse el día 28 del mes 12. Un dicho cantonés afirma que la limpieza “de primavera” sirve para dejar atrás la mala suerte del año que acaba de terminar y recibir la suerte del nuevo ciclo.

En casa y fuera

También en China la vigilia se celebra en familia con una gran cena en la que el pescado, símbolo de abundancia y riqueza, es el protagonista. Las celebraciones continúan con las reuniones con familia y con amigos, y terminan a los quince días con la sugestiva Fiesta de los Faroles durante la que se desfila por la ciudad con las luces utilizadas para decorar la casa.

Qué hacer y qué ver

¿Estás en China y quieres vivir el auténtico espíritu del Año Nuevo? Empieza poniéndote algo rojo encima. Luego regala a tus seres queridos bolsas, también rojas, con monedas en número par (nunca cuatro o sus múltiplos, exceptuando el ocho que trae suerte). Para sumergirte en la realidad china, coge un tren – que estará abarrotado – el segundo día de las celebraciones: encontrarás muchas mujeres solas que se desplazan para ir a visitar a sus familias de solteras, un evento muy raro después del matrimonio.

Hong Kong y Shanghai

Las dos megalópolis ofrecen lo mejor del Año Nuevo chino en cuanto a tradiciones y espectacularidad se refiere. Si estás en Hong Kong lo mejor es ver el impresionante espectáculo pirotécnico desde un barco cerca del Victoria Harbour, el reflejo de los fuegos en el agua es inolvidable. En Shanghái vale la pena vivir los rituales más íntimos, la esencia de la antigua China. Recomendamos ir a un templo, por ejemplo al Jing’an, para hacer sonar las campanas y encender una varilla de incienso, unas costumbres que trae suerte para el año nuevo. Y no te olvides de desear “Xīnnián kuàilè” (¡Feliz año nuevo!) a todos.