La palabra “felicidad” ya no indica algo abstracto y utópico. Con la aparición de disciplinas como la psicología positiva o los estudios sobre la inteligencia emocional, o bien con la creación del llamado FIB (Felicidad Interna Bruta, un índice que calcula la calidad de vida de los países independientemente del PIB, que calcula sólo su poder económico), la satisfacción existencial es un concepto cada vez más concreto, asequible y por tanto deseado.

"El objetivo es lo que el neurocientífico Alex Korb de la UCLA (University of California Los Angeles) describe como la “espiral ascendente”, o sea un itinerario hacia un creciente y constante bienestar psicofísico."

El camino de cada uno hacia la felicidad sigue un itinerario personal, que se tiene que recorrer con un esfuerzo constante, “entrenándose” con regularidad y siguiendo algunos conceptos fundamentales válidos para todos, una serie de sugerencias para vivir una vida más plena y feliz que se basan en estudios científicos.

Las 10 reglas prácticas

Durante la reciente Jornada Mundial de la Felicidad, Action for Happiness ha enumerado las 10 reglas prácticas, o sugerencias de acción, resultantes de estudios neurocientíficos serios sobre el tema de la felicidad. Se trata de consejos prácticos a seguir para conseguir un estado de bienestar psicofísico y una plenitud que podemos definir como “estar bien con nosotros mismos” o “tener una vida plena”, en definitiva la “felicidad”. Son las siguientes.

  1. Plantéate la felicidad como objetivo
  2. Haz cosas para los demás
  3. Manifiesta tu gratitud a las personas a las que debes algo
  4. Identifica tus tres cosas buenas de la jornada
  5. Busca los lados positivos de quienes están a tu alrededor
  6. Encuentra tus virtudes y utilízalas
  7. Pide ayuda si estás en dificultad
  8. Busca siempre la conciencia de tu entorno
  9. Ayuda a los niños a gestionar las emociones
  10. Dedica tu tiempo y tus energías a algo

El objetivo es lo que el neurocientífico Alex Korb de la UCLA (University of California Los Angeles) describe como la “espiral ascendente”, o sea un itinerario hacia un creciente y constante bienestar psicofísico. O bien lo que el Dalai Lama, con sus “18 Principios de la Felicidad” define como el logro de un estado de satisfacción de la propia existencia.

Ciencia, sabiduría y religión dibujan itinerarios distintos pero con una finalidad común: conseguir que el hombre sea más feliz. Y también con una advertencia de un antiguo proverbio tibetano que dice: “Buscar la felicidad fuera de nosotros es como esperar la salida del sol en una cueva orientada al norte”.