La inauguración de la escuela fue una fiesta grandiosa, emocionante para grandes y pequeños. No faltó un sol espléndido que alejó de repente la lluvia y lo convirtió en una jornada alegre y divertida a cargo del “equipo” de Costa capitaneado por el maestro de ceremonias Michele.

"Es un honor y un privilegio poder ayudar a través de nuestra Fundación."

“Es un honor y un privilegio poder ayudar, a través de nuestra Fundación, a la reconstrucción de las zonas golpeadas por el seísmo, empezando por los niños, que representan el futuro de esta tierra”. Las palabras de Massimo Brancaleoni, SVP WorldWide Sales de Costa Cruceros, pronunciadas en Norcia en un fantástico día de fiesta delante de una nueva escuela, son el mejor testimonio de cómo grandes y pequeños gestos hacen que, juntos, construyamos un mundo mejor. El pasado 9 de mayo se celebró la inauguración oficial de la nueva escuela infantil para 125 niños de esta magnífica localidad de Umbría, en el contexto de un proyecto más amplio de reconstrucción de centros de enseñanza, a cargo de la Fundación Francesca Rava, que contempla seis nuevos colegios en las zonas del centro de Italia golpeadas —varias veces— por el terremoto de 2016. Desde los terribles días del seísmo, Costa, a través de Costa Crociere Foundation, colaboró en la reconstrucción y rápidamente decidió enviar ayuda a las poblaciones damnificadas por el terremoto en la fase posterior a la emergencia, la más larga y compleja. El objetivo: recuperar lo antes posible la normalidad. Entre las numerosas prioridades existentes, la Fundación decidió ayudar en la reconstrucción de la escuela infantil de Norcia, e implicó a los pasajeros de los barcos Costa con la donación de un euro por cada plato de Pasta all’Amatriciana servido en los restaurantes de a bordo. Igualmente, muchos pasajeros contribuyeron de forma voluntaria a la recaudación de fondos. El total de la cantidad recaudada se destinó a la reconstrucción de la escuela. La empresa, la fundación y los pasajeros se unieron generosamente en una iniciativa solidaria que ha servido para que, hoy, los pequeños de Norcia tengan una escuela cálida y segura, para aprender y crecer con alegría, tal y como merecen todos los niños del mundo.