Así se contribuye a la protección del patrimonio natural y la belleza de las costas de Italia, con la participación de más de 200 centros de enseñanza secundaria. Davide Triacca es el Secretario General de la Costa Crociere Foundation. A través de sus palabras, en una entrevista exclusiva para nuestros Socios, conocemos todos los detalles de este gran proyecto.

"Es un proyecto que habla de la belleza de este país."

Davide, ¿en qué consiste el proyecto Guardiani della Costa?

Se trata de un proyecto de “ciencia ciudadana”, que traduce conceptos científicos complejos en ideas sencillas y comprensibles para un público más amplio. Nuestro hilo conductor es la protección de las costas y los mares de Italia. El objetivo es crear una “fotografía ambiental” periódica de la totalidad del litoral de nuestro país, desde Liguria a Friuli Venezia Giulia, sin olvidar Sicilia y Cerdeña, mediante la creación de lo que hemos llamado Guardiani della Costa (guardacostas).

¿Quiénes son estos Guardacostas?

Son chicos y chicas de centros italianos de secundaria que, con el apoyo de sus profesores, “adoptan” un tramo del litoral italiano y monitorizan sus parámetros ambientales, los aspectos positivos y los factores críticos. Porque nuestras costas son bellísimas pero, al mismo tiempo, esta belleza es muy frágil y requiere una tutela. Esta es la “misión” de nuestros guardacostas.

¿Cuál es la respuesta de los centros?

Pretendemos que participen 200 institutos y la respuesta hasta ahora es francamente positiva y alentadora. Estamos registrando “adopciones” de todas las regiones… ¡incluso de algunas que no tienen costa! Por ahora Campania, Liguria, Sicilia y Puglia ocupan los primeros puestos por número de inscritos.

¿Cómo se realiza la elección del tramo de costa que se desea adoptar?

Cuando se inscribe un centro, elige el tramo que prefiere entre los propuestos por Costa Crociere Foundation. De hecho, hemos “parcelado” los 8.300 km de costa italiana.

¿Cuál es el cometido concreto de los estudiantes?

En primer lugar siguen un itinerario formativo en las aulas. A continuación se desplazan hasta el tramo de costa que han adoptado y, con la ayuda de una aplicación específica —pensada para recopilar y compartir datos—, llevan a cabo todas las mediciones. El papel de los estudiantes es proactivo y verdaderamente científico.

La parte formativa es muy divertida y ligera, a juzgar por los vídeos que se han preparado.

Exactamente: es un espíritu de “ciencia ciudadana” total. Los vídeos cuentan con la participación de un experto en el tema científico abordado y de Alessandro Bergallo, un actor de teatro y cómico que anima la clase con su simpatía. En los vídeos relacionados con la robótica marina, los protagonistas son también robots: son los “primos” de Pepper, el robot que nuestros socios encuentran en algunos de nuestros barcos.

¿Qué aspectos del proyecto le producen mayor satisfacción?

Ante todo, que se trata del primer proyecto ideado y realizado al 100% por la Fundación con sus propios recursos, aun cuando participen otros socios, y responde a nuestra ambición de convertirnos en uno de los mayores ejemplos de “citizen science” en Italia. Y, también, que es un proyecto que habla de la belleza de este país, con un acento especial en su fragilidad y, por tanto, en la necesidad de protegerla.

¿Qué resultados espera de esta actividad?

Deseamos contribuir a sensibilizar a la sociedad y a las instituciones, para que intervengan y afronten los factores críticos. Me gustaría que nuestro informe anual de actividad —en base al cual premiaremos con un crucero Costa a la clase que haya hecho el trabajo más sobresaliente—, fuera una publicación muy esperada, y que tenga continuidad en el tiempo para entender cómo cambian nuestras costas.