Después del cambio de estilo, los objetos y mobiliario de un barco Costa emprenden una nueva vida. Parten hacia Haití para ayudar a quien lo necesita. Y es que, gracias a la colaboración entre la Costa Crociere Foundation y la Fundación Francesca Rava, las Navidades pasadas más de 13.000 objetos nuevos o en un estado excelente procedentes de los barcos Costa llegaron a las casas de los barrios más desfavorecidos de Haití. ¿El objetivo? Ayudar a los niños y sus familias a disfrutar de una vida mejor.

“Los objetos llegaron antes de Navidad a Cité Soleil, el suburbio más pobre de Port-Au-Prince, la capital de Haití, para ser distribuidos entre las familias necesitadas.”

Se enviaron por mar más de 13.000 objetos y muebles

Sillas, butacas, vajillas, uniformes de trabajo, tejidos decorativos y muchos otros objetos varios se empaquetaron en Italia, en el depósito de la Costa Crociere Foundation, cerca de Génova (la ciudad donde está la sede de Costa) y se enviaron en dos contenedores a Haití, uno de los países del mundo donde son más difíciles las condiciones de vida infantil, con un nivel altísimo de indigencia y maltratado por continuas calamidades naturales. Los objetos llegaron antes de Navidad a Cité Soleil, el suburbio más pobre de Port-Au-Prince, la capital de Haití, para ser distribuidos entre las familias necesitadas gracias a la organización sin ánimo de lucro Fundación Francesca Rava - NPH Italia.

Un proyecto compartido con quien conoce bien Haití

Para este proyecto, la Costa Crociere Foundation estableció una colaboración con la Fundación Francesca Rava, que trabaja en Haití desde hace más de 30 años. Su objetivo es el de ayudar a quienes viven en condiciones de pobreza absoluta, acercándose a la compleja realidad de hospitales, orfanatos, escuelas de calle y mucho más. No es el primer proyecto que comparten las dos fundaciones: ya colaboraron en 2017 en la reconstrucción de la escuela infantil de Norcia, Umbría, tras el terremoto que devastó el centro de Italia en 2016.