Escocia, tierra de panoramas salvajes y héroes fantásticos, es un país fascinante, de antiguos sabores y tradiciones. Tomaros 5 minutos de pausa e imaginaros con un vaso de whisky en la mano, de sabor rudo y punzante, para degustarlo en el más absoluto relax, y empecemos un viaje entre los fascinantes valles escoceses para descubrir las destilerías que producen el mejor whisky del mundo.

"Un consejo para disfrutar de destilados únicos, expresión irrepetible de perfumes y aromas, es el de optar por un single barrel."

Las regiones del whisky

Escocia es la meca del whisky, cuenta con más de 80 destilerías y se divide en regiones de producción. Speyside, Highlands, Lowlands, Campbeltown, las islas e Islay. Cada una de ellas regala un whisky diferente en características y sabor. Por ejemplo, en Campbeltown, en Mull of Kintyre, una pequeña ciudad costera que solía considerarse la capital mundial del whisky por sus 32 destilerías (de las que hoy en día quedan solo dos), se producen single malt con un sabor agridulce, aceitoso: un gran clásico. En las Highlands, la región más montañosa en el norte de Escocia, la calidad cambia en función de lo cerca que están las destilerías del mar: las de la costa producen un whisky ligeramente salado. La isla de Islay es la casa del whisky turbio. En las Lowlands, al sur, tierra de castillos y abadías encantadas, el whisky es ligero y floral, ideal para quien lo prueba por primera vez. Para terminar, el clima de Speyside, la región productora de whisky más pequeña, situada en el noroeste de Escocia, es perfecta para el cultivo de la cebada, y aquí se producen algunos de los singlemalt más vendidos del mundo.

Malta y grano

Los tipos base de destilado son dos: los whiskies de malta, hechos exclusivamente con malta de cebada, y los whiskies de grano, que además de la cebada contienen otros cereales (como el maíz y el trigo). Single, el adjetivo que puede leerse a menudo en las etiquetas, se refiere a los whiskies producidos completamente en una sola destilería. Los single malt puros son los más apreciado por los expertos, por su riqueza, profundidad y variedad de aromas y perfumes, mientras de los grain se utilizan casi exclusivamente para los blended, más “fáciles” y estándar, obtenidos de la mezcla de los whiskies procedentes de varias destilerías.

Las mejores barricas

Los single malt más difundidos son a su vez el resultado de la mezcla de barricas diferentes, normalmente envejecidas entre 8 y 15 años; el número indicado en la etiqueta se refiere al whisky más joven. Un consejo para disfrutar de destilados únicos, expresión irrepetible de perfumes y aromas, es el de optar por un single barrel, también llamados single cask o distiller edition: son los whiskies que proceden de una única barrica, seleccionados por el master distiller, el maestro destilador, por ser excepcionales y embotellados en ediciones limitadas.

La destilería Glenmorangie

Una excursión imperdible del crucero Costa por Holanda, Islandia, Alemania y naturalmente Escocia, es la visita a la histórica destilería Glenmorangie. Una experiencia para los sentidos, que permite a los visitantes degustar el renombrado whisky famoso en el mundo entero y apreciar sus acentos dorados, sumergidos en la belleza de la naturaleza. Descrita en el lejano 1880 por el escritor británico Alfred Barnard como la “destilería más antigua y primitiva que haya visto jamás”, la Glenmorangie, con una tradición de 150 año produce actualmente más de 500 000 litros de whisky al año. Es un verdadero tesoro que se asoma a la bahía de Dornoch, en el corazón de las Highlands escocesas. No es casualidad que Glenmorangie signifique en gaélico “valle del silencio”, un nombre perfecto para la tranquilidad que rodea este mágico lugar. Una curiosidad: sus alambiques de cobre para la destilación son los más altos del país.

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