Un cóctel ligero, un tentempié, una charla distendida entre amigos: el aperitivo es uno de los ingredientes símbolo del estilo de vida italiano, un momento social, un rito gourmet original y una ocasión para disfrutar de la vida. El sol y los días largos son cómplices perfectos, en verano la hora del aperitivo llega a su mejor momento y se convierte en la manera perfecta de esperar el atardecer, prepararse para la cena y recrear la atmósfera de las vacaciones también en casa.

"La calidad de los ingredientes es la clave de un Bellini perfecto: en los barcos Costa se utiliza el spumante italiano de las Bodegas Ferrari, producido por la familia Lunelli, una excelencia famosa y apreciada en todo el mundo."

Para una velada relajante y sabrosa puedes seguir los consejos de los camareros y chefs Costa, que han preparado 3 cócteles y 3 refrigerios apetitosos, entre los muchos que hay disponibles a bordo. Son ligeros, sencillos, ideales para hacerte quedar bien mientras guías a tus huéspedes hacia la cena con la incomparable creatividad made in Italy. Pero atención, no hay que olvidar la presentación: sirve la comida en platos de pizarra, que mantienen los alimentos frescos y dan un toque original e informal; para los cócteles, utiliza los clásicos botes de cristal para conservas (después de haberlos lavado bien), para conseguir un efecto más escenográfico.

Bellini

El imprescindible de los aperitivos italianos nació en Venecia en 1948 de la mano de Giuseppe Cipriani, famoso camarero del Harry’s Bar. Se trata de un cóctel muy apreciado por las señoras, que el año que viene cumplirá 70 años, pero que no aparenta la edad que tiene: el Bellini. La versión ortodoxa prevé congelar un goblet (copa en forma de tulipán), añadir 5 cl de puré de melocotón (exclusivamente blanco), verter el vino y mezclar delicadamente. La calidad de los ingredientes es la clave de un Bellini perfecto: en los barcos Costa se utiliza el spumante italiano de las Bodegas Ferrari, producido por la familia Lunelli, una excelencia famosa y apreciada en todo el mundo. Un consejo: ¡prohibido usar cubitos de hielo!

Hugo

Otra invención 100% italiana de culto internacional y nacida en 2005 de una idea del camarero del norte de Italia Roland Griber, que buscaba una variante al spritz (prosecco, Aperol, sifón, rodaja de naranja): a base de exquisitas burbujas italianas, el refinadísimo Hugo. ¿Cómo prepararlo en casa? Es fácil: se pone hielo en un vaso (mejor un goblet o un tumbler alto para quedar bien con los amigos), se vierten 15 cl de prosecco o de otro vino espumoso brut, se añaden dos hojas de menta y un poco de sifón, se mezcla y se completa con 2 cl de jarabe de melisa (o de saúco). ¡Rápido y sabroso!

Strawberry Caipiroska Zero

Una alternativa sin alcohol para todos los gustos. La versión sin alcohol de la caipiroska a la fresa es una bebida alegre, dulce y exótica. Se obtiene machacando dos fresas frescas con una cucharadita de azúcar moreno, se añade el zumo de media lima y 2 cl de jarabe de fresa Fabbri, para terminar no hay más que llenar el vaso de hielo triturado y sifón. El toque final está en mezclar delicadamente y decorar con trocitos de fresa. Para darle un toque especial, se puede servir en un tumbler mediano, helándolo antes: el vaso se vuelve opaco con la capa de hielo y es una atracción irresistible para la vista y el paladar.

Huevos rellenos de atún

Ideales para el clima veraniego; forman un plato frío que vuelve a proponer una receta de la tradición italiana, que se preparaba siempre para los pícnics. Solo se necesitan huevos, atún en lata, una patata y aceite de oliva. Se ponen a hervir los huevos y las patatas; a los 8 minutos se retiran los huevos, se pelan, se cortan por la mitad y se separa la yema de la clara. Cuando esté blanda, se saca también la patata y se une a las yemas y al atún. Se añade aceite, sal, pimienta negra y se machaca todo con un tenedor hasta obtener una crema. Ya solo queda rellenar los huevos, llenando el espacio vacío que han dejado las yemas con una cucharada del compuesto. Para conquistar la vista de los invitados, se utiliza la manga de pastelero para decorar los huevos con la misma crema, se añade una oliva encima y se disponen las pequeñas creaciones en una bandeja larga y estrecha sobre un lecho de hojas de canónigos.

Pincho de mango y gambas

Es delicioso y queda perfecto en ese aperitivo chic con amigos. ¿Cómo prepararlo? Mezclar en una batidora semillas de hinojo, pimienta rosa, unas hojitas de menta, sal y aceite. Pelar el mango y córtalo en dados. Eliminar las cabezas y la cáscara de las gambas, pasarlas por las especias y dorarlas en la sartén durante 30 segundos por cada lado. Formar el pincho poniendo un dado de mango y una gamba y decorando con hojitas de menta.

Sandía y Prosciutto de Parma

Sencillo y eficaz, ideal incluso para los que no son magos de la cocina: la sandía y el prosciutto de Parma juegan con el contraste entre dulce y salado, con un toque exótico. Cortar la sandía en dados, eliminar las semillas y untar ligeramente con raíz de jengibre; cortar un poco de queso suave y sabroso en lonchas finas. Finalmente sobreponer el queso encima de la sandía y envolverlo en una loncha de prosciutto de Parma, sujetándolo todo con un palillo. ¡El refrigerio está servido!

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