La Navidad y la Nochevieja ofrecen muchas ocasiones de celebración junto a amigos y familia, y nada puede hacer más especial un brindis que descorchar una botella de champán. Aquí están las coordenadas que necesitas para orientarte en la elección perfecta para un regalo o momento único.

"Para un regalo inolvidable o un gran brindis, escoged los champanes Millésimée, producidos solo con la uva de una vendimia excepcional (entre las últimas destacan las del 2002, 2004 y 2008), o los Cuvée de Prestige."

Una tierra exclusiva

El champán puede llamarse así solo si procede de la región francesa que lleva ese nombre, una amplia zona agrícola al este de París que se desarrolla alrededor de las ciudades de Reims, Épernay y Troyes, patria de dieciséis mil viticultores y trescientas sesenta bodegas. Las principales zonas de producción son la Montagne de Reims, la Côte des Blancs, la Côte de Sézanne, la Vallée de la Marne y la Côte des Bar.

El secreto está en el método

La magia del champán nace del método con que se produce, llamado precisamente champenoise. El procedimiento prevé que el vino pase por una larga fermentación en la botella, al final de la cual se añade una corrección de azúcar y de vinos de vendimias precedentes (la liqueur d’expedition), que le da a cada champán su carácter específico.

Las uvas marcan la diferencia

Dependiendo de la uva, los champanes se prestan a ocasiones y maridajes distintos. Los Blanc de Blancs (a base de Chardonnay) son más ligeros y delicados, preferidos para un brindis, para el aperitivo o para acompañar a quesos suaves y mariscos. Los Blanc de Noirs (de uva roja Pinot Nero y Pinot Meunier) tienen una estructura más robusta y compleja; maridan muy bien con carnes blancas y quesos curados. Para terminar, los Rosé son más versátiles, agradables por sí mismos, pero capaces de casar bien con platos de aromas fuertes. De hecho el champán se utiliza cada vez más como vino para acompañar las comidas.

Cuestión de dulzor

Para ir sobre seguro y contentar a todos, decidíos por un brut, los más difusos, vinos de dulzor equilibrado. Quien prefiera los vinos más secos puede optar por un Extra Brut o un Brut Zero (o Brut Nature, o Pas-dosé), una variante menos común caracterizada por la ausencia de liqueur d’expédition. Para terminar, los Sec o Demi-Sec son más dulces, excelentes con los postres.

No solo grandes marcas

Además de las grandes marcas existen miles de pequeños vigneron (cultivadores-productores) que proponen vinos a precios a menudo muy interesantes: basta confiar en los consejos de una tienda de vinos especializada para descubrir champanes sorprendentes. De todos modos, los nombres más famosos y fáciles de encontrar garantizan una buena calidad de base, que se extiende hasta los productos de máxima excelencia.

Las botellas especiales

Para un regalo inolvidable o un brindis superlativo, escoged los champanes Millésimée, producidos solo con la uva de una vendimia excepcional (entre las últimas destacan las del 2002, 2004 y 2008), o los Cuvée de Prestige,que nacen de la mezcla de vinos de grandes vendimias diferentes. Son champanes de envejecimiento largo (hasta 10 años), caros y complejos, que harán las delicias de los paladares más refinados.

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