Madre Naturaleza nos ofrece decenas de hierbas y plantas que, si se usan de manera adecuada, pueden contribuir a nuestro bienestar psicofísico. Dejemos que la ciencia de la herboristería nos indique las mejores soluciones para prepararnos a unas vacaciones, vivirlas y terminarlas de la mejor manera.

"Una atención adicional es cuidar de las propias piernas antes y después de largos paseos por museos o callejones de la ciudad: en este caso podemos confiar en el rusco, la centella y las grosellas negras."

Irse de vacaciones

Del gran mundo de las tisanas adelgazantes destacan la grama y el diente de león (que favorecen la diuresis), pero también la vellosilla que, además de ayudar a la eliminación del exceso de líquidos, es un buen remedio para la inflamación debida a un exceso de sal en las comidas. Una atención especial merece la infusión de alcachofa, excelente digestivo y valiosa ayuda para el hígado en la purificación de la sangre. Y, para evitar que el hambre nerviosa arruine los esfuerzos de ponerse en forma, lo ideal es centrarse en las flores de naranja y canela. También vale la pena prepararse para la salida con las infusiones de tomillo, especialmente en proximidad a cambios de estación: de hecho es eficaz en el cuidado de las vías respiratorias. Sería una lástima llevarse, además de la maleta, un mal resfriado.

Vivir las vacaciones con equilibrio

Cambiar lugar y hábitos es un “excitante natural”, pero puede causar el denominado estreñimiento vacacional: la solución es una tisana que estimule la regularidad, por ejemplo, con hinojo, regaliz, saúco y senna, pero también una infusión de albahaca o menta, que ayudan a la digestión. Una atención adicional es cuidar de las propias piernas antes y después de largos paseos por museos o callejones de la ciudad: en este caso podemos confiar en el rusco, la centella y las grosellas negras. Por último, para darse un capricho, las hierbas en las que centrarse son el ginseng y el guaraná y luego la muira puama (especialmente para los hombres) y la damiana (ideal para las mujeres).

Volver y relajarse

El estrés de la vuelta a veces amenaza con arruinar el recuerdo de unas vacaciones. Para tomar medidas podemos recurrir a una infusión de pasionaria, que es un tranquilizante natural y que hace conciliar el sueño, o también de melisa, que tiene propiedades antiespasmódicas y relajantes (pero tened cuidado y no exageréis con esta última, ya que dosis excesivas pueden provocar un efecto contrario). Para combatir el desfase horario se aconsejan manzanilla y valeriana, que son hierbas relajantes y calmantes. Y si en vacaciones nos hemos concedido excesos, entonces podemos remediar (sin estrés, no ha sucedido nada grave) con una dieta a base de fruta y verdura e infusiones de hinojo.

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