Reencontrarse en casa con los sabores que nos conquistaron durante el crucero es una manera inmejorable de sentir que seguimos de vacaciones. ¿Habéis metido en la maleta alguna especialidad típica de los países que habéis visitado? Entonces es el momento de organizar una cena para que también vuestros amigos puedan saborearlos. Para dar a la mesa un toque original, la ayuda de un experto es un ingrediente válido: con todos vosotros, los consejos del Chef Bruno Barbieri para crear platos con sabor de vacaciones.

"¿Por qué no organizar una cena para que también vuestros amigos saboreen las especialidades que os habéis traído del crucero?"

Chef, de Japón nos hemos traído té matcha. ¿Podemos usarlo para cocinar?

Por supuesto que sí: ¡la combinación de té verde y pescado es un gran clásico! Os aconsejo un primer plato que une la tradición italiana y el sabor de Oriente: preparad pasta fresca, por ejemplo espaguetis “alla chitarra”, haced un té matcha bien caliente y reservad; coced los espaguetis y salteadlos en un wok con puerros y gambones, dos hojas de hierbaluisa y un poco de jengibre fresco rallado. Poned los espaguetis en una taza, añadid el té, una yema de huevo cruda y os sentiréis con un pie en Japón y el otro en Italia. 

En la nevera guardo salmón ahumado noruego. ¿Alguna idea que no sean las clásicas tostadas?

El Norte es una meta de los cruceros veraniegos, así que podríais “refrescaros” a vuestro regreso con un tartar a base de salmón marinado, sencillo y no requiere cocción. ¿Un toque original? Aliñad con eneldo, dados de manzana verde y aceite de la región italiana Umbría, a continuación espolvoread con picos de pan y almendras tostadas. También podéis preparar unos dados de tomates verdes crudos, albahaca, sal de Cervia y aceite de Umbría. ¿Tenéis el típico pan sardo carasau? Mojadlo y envolved con él vuestro tartar para servir estos hatillos que unirán los sabores de los fiordos y de las costas italianas.

Y terminamos con Grecia: nuestro recuerdo es una botella de ouzo, el típico licor de anís. Es un ingrediente ideal para…

¡Pues para los dulces! Preparad profiteroles de pasta choux, freídlos y rellenadlos con crema pastelera. Servidlos caramelizados sobre una crema inglesa, o lo que es lo mismo, una salsa caliente, aromatizada con el ouzo: el sabor del anís casa de maravilla con el toque de vainilla burbon de la crema pastelera y el profiterol frito y caramelizado. Será el punto final con sabor griego perfecto para vuestra cena.