Navidad es dulce compañía, una mesa puesta y una buena bebida para brindar. Pero en cada país cambia el contenido de la copa, desde los vinos especiados hasta los cócteles más elaborados: se puede dar la vuelta al mundo “viajando” entre las bebidas típicas y más queridas en estos días de fiesta. Existen innumerables recetas diferentes, que siguen tradiciones e ingredientes típicos. ¿Las conocéis todas? Podéis degustarlas si estáis de crucero por el mundo durante las vacaciones navideñas, o dejaros tentar y reproducirlas en casa, para sorprender a familiares y amigos.

"Ron y vino tinto, con especias y frutas como manzanas, ciruelas, pasas, guayaba, majuelo, piel de tamarindo. Levantar la copa de ponche y brindar es la mejor manera de felicitar la Navidad para un mexicano."

Eggnog, Estados Unidos

Nutritivo y muy goloso, el Eggnog es la bebida típica de las Navidades en Estados Unidos y Canadá. Sus orígenes son antiguos y británicos, pero desde el siglo XIX la receta hace estragos también en las Américas. ¿Sus ingredientes? Leche y huevos, nata montada, azúcar, ron y brandy, todo ello espolvoreado con canela, vainilla y nuez moscada para darle un toque picante aún más interesante. Un gusto fuerte y dulce gracias a la mezcla de destilados y sabayón, y muy estimulante gracias a las especias.

Ponche navideño, México

Un ponche muy difundido en Sudamérica con algunas variantes, la más famosa es la mexicana: aquí, durante las fiestas navideñas, se degusta esta bebida caliente a base de ron y vino tinto, con especias y frutas como manzanas, ciruelas, pasas, guayaba, majuelo, piel de tamarindo. Levantar la copa de ponche y brindar es la mejor manera de felicitar la Navidad para un mexicano. En casa podéis prepararlo con manzanas o sustituir las frutas más exóticas con peras, cítricos o frutos secos.

Gløgg, Escandinavia

Navidad es sinónimo de gran norte… ¡al menos para copiar en la mesa! Aquí tenéis la receta alcohólica que os hará imaginar que estáis entre la nieve, calentándoos en casa durante una velada familiar. En Noruega se llama Gløgg; en Suecia, Glögg; en Finlandia, Glögi… es el típico vino navideño en toda Escandinavia. La base es el vino tinto mezclado con ron, al que se añade anís estrellado, cardamomo, canela, clavo, jengibre, naranja. Calentad todo junto y servid con pasas y almendras en una tacita.

Jerez, España

Se ha adaptado al inglés como sherry, aunque su nombre original es jerez. Nace en las colinas andaluzas y es un vino licoroso de gusto fuerte y decidido, con características muy diferentes dependiendo de su elaboración, que en Navidad se bebe en toda España. Se diferencian dos grandes familias de Jerez; el “fino”, más claro, delicado, seco y ligeramente ácido, se sirve como aperitivo. Y el “oloroso”, de gusto robusto, es oscuro y acompaña en su versión seca platos salados, y en la versión dulce, los postres y dulces. Si estáis en un crucero, degustadlo y no renunciéis a comprar una botella para llevar a casa.

Vin chaud de Noël, Francia

En Francia, durante las Navidades, tras un paseo y un mercadillo típico, es imposible no pararse a degustar un vaso de Vin chaud de Noël, el vino caliente de la Navidad. Su base es el vino (blanco o tinto) calentado con cítricos como pomelo, naranja, limón y azúcar moreno. Podéis repetir la receta en casa y no os olvidéis de añadir las imprescindibles especias para darle un toque picante, escogiendo entre las que tengáis a vuestra disposición: cilantro, clavo, canela…

Wassailing, Gran Bretaña

¡Wassail! o ¡Salud!, la traducción más cercana a este término británico que se sigue escuchando durante las veladas de las fiestas. En Gran Bretaña es muy típico cantar en casa, deseando Feliz Navidad y degustando el Wassailing, bebida caliente a base de sidra de manzana, azúcar y especias. Una tradición que viene de lejos: en el siglo XVII los agricultores danzaban saboreando su copa de wassail alrededor del manzano más antiguo para bendecirlo, luego regresaban con sus mujeres y debían adivinar qué asado habían preparado para poder entrar en casa.