Desde Japón hasta India, el curry es el condimento más difundido en Asia. Y no solo eso: en el curso de los últimos decenios, gracias a sus seductores aromas y a sus propiedades benéficas, ha conquistado las cocinas de todo el mundo. Pero esta mezcla de especias trituradas en el mortero no tiene una fórmula única, se presenta en una amplia gama de combinaciones y matices. ¡Vamos a conocerlo mejor!

"Lo mejor, en la cocina, es que se trata de una mezcla muy personalizable, con variantes en función del país y de la especia que se escoja como dominante."

Varias especies de especias

¿Creéis saber perfectamente qué es el curry? Alrededor del mismo circulan algunos equívocos que merece la pena aclarar. A causa de su fuerte color amarillo, a menudo lo identificamos con la cúrcuma, que en realidad es solo uno de sus muchos ingredientes (si bien uno fundamental) que componen esta mezcla de especias típica de la cocina india. Su nombre correcto en indio sería masala (“condimento mixto”): fueron los ingleses quienes lo llamaron curry en el siglo XVII, confundiéndolo con el kari, un plato del sur de la India bastante especiado. No obstante, es el nombre que actualmente se ha impuesto a nivel global. Antioxidante, antiinflamatorio, el curry protege el estómago y el intestino, regula el metabolismo y quema grasas: en definitiva, no solo da un toque étnico y sabroso a los platos, es un verdadero elemento de bienestar para el organismo.

A cada cual, su curry

No existe una “versión oficial” del curry, sino una base generalmente formada por: cúrcuma, anís, canela, cardamomo, clavo, cilantro, comino, nuez moscada, pimienta negra, guindilla y jengibre. Lo mejor, en la cocina, es que se trata de una mezcla muy personalizable, con variantes en función del país y de la especia que se escoja como dominante. El curry amarillo (a base de cúrcuma) es el más popular en Europa, mientras que en Tailandia predomina el verde (se usan también la albahaca seca, la pasta de gambas y la galanga, una raíz parecida al jengibre), en Indonesia se añaden los aromas de la citronela, galanga, laurel, mangostino y aceite de coco.

Los originales que hay que probar

En el subcontinente indio, la auténtica meca del curry, el más famoso es el garam masala, que significa “mezcla caliente” porque el picante es su sabor predominante, que procede de una mezcla de guindilla, semillas de mostaza, pimienta negra y blanca, canela, cardamomo, clavo, cilantro, comino y cúrcuma. Se usa en los platos de verduras, de legumbres e incluso sobre la fruta fresca (probadlo sobre el mango y se abrirá ante vosotros un mundo nuevo). Otra mezcla célebre es el tandoori masala, que se utiliza sobre la carne (asada en el horno tandoori de terracota) para darle ese sabor inconfundible que se siente en los restaurantes indios de todo el mundo: al garam masala se añaden el ajo, la cebolla seca, la alholva y el jengibre. Los más valientes tienen que probar el curry de la ciudad de Madras, especialmente picante por la conspicua presencia del pimentón y la guindilla en polvo (aunque existen versiones más ligeras con tamarindo y anís); es ideal como acompañamiento para el arroz. Si escogéis el curry como recuerdo de vuestro último viaje a Oriente, podéis poneros ante los fogones para preparar algunos de los platos típicos, como el Nasi goreng indonesio, arroz frito acompañado de pollo y gambas y especiado con curry, o un dahl indio, una sopa a base de lentejas, curry y leche de coco.

Comprad vuestra mezcla de especias y dejaos seducir por los perfumes de Asia, en un viaje olfativo y gastronómico que os hará revivir los momentos más intensos de las vacaciones vividas, o soñar con vuestras próximas metas…

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