Las islas griegas tendrán un sabor único. Y no solo porque el chef Barbieri haya pensado en los “Destination Dish”, platos revisados creativamente para hablar del Mediterráneo, insistiendo en los ingredientes locales y la calidad de las materias primas. El valor añadido serán las excursiones que os permitirán captar la esencia de cada lugar, mezclaros en su cotidianidad y dejaros mimar por una naturaleza mágica. Nuestro viaje de hoy nos lleva hasta Santorini y Heraclión.
Dolmades, souvlaky, louza y mucho vino bueno; Grecia también os sorprenderá en la mesa.

Sabor en la mesa, vino y playas maravillosas

Apuntad bien este nombre: dolmades. Son tentempiés envueltos en hojas de parra y representan el plato típico de Santorini. Estos vegetales se sirven como entrantes fríos y los de carne, como entrantes calientes. Y no solo son sabrosos, además su leyenda es fascinante: la tradición cuenta que nacieron durante el asedio de Alejandro Magno a la ciudad de Tebas. El chef Barbieri los presentará a bordo como   deliciosos rollitos envueltos en hojas de lechuga  rellenas de arroz, con ternera en salsa agridulce.

El encanto de Santorini seguirá paseando entre sus tradicionales calles de casas blancas con tejados azules. Para aquellos que aún necesitan más relajación, está la playa de Perissa, una superficie de arena volcánica de más de siete kilómetros de largo que se extiende a la orilla de un mar cristalino y está salpicada de sombrillas de paja, restaurantes y tabernas. ¿Por qué no seguir la visita enogastronómica a la isla descubriendo sus vinos? El Nixteri, un blanco seco, y el Brousko, de sabor rústico.

La magia de los pueblos tradicionales

La próxima etapa es Heraclión, capital de la isla de Creta. El chef Barbieri se anticipará a sus colores, esencia e historia con el souvlaky, un pincho de carne de cerdo, cordero y pollo asados con verduras salteadas, aceitunas, limón a las hierbas aromáticas y mayonesa con especias. El viaje por la tradición sigue con un paseo por las calles y los monumentos de la ciudad, que recuerdan el dominio veneciano. Os sorprenderán los pueblos tradicionales, que unen gusto y cultura y en los que el vino es local. Desde Peza hasta Arjanes, viviréis un escenario tejido de árboles, flores de colores y refinados balcones donde dejarse llevar por los perfumes y los indescriptibles paisajes.

Grecia no será solo un plato que saborear, sino un cuadro lleno de tonalidades y matices que admirar con nuestras excursiones.