El huevo de chocolate representa para muchos lo más goloso de la Pascua. Aunque en realidad se trata de una tradición que se ha afianzado en la época moderna y se inspira en la costumbre medieval de intercambiar huevos (de verdad) decorados como alegre símbolo de renacer. Si nos movemos por el mapa del mundo descubrimos que la Pascua va unida a exquisiteces de todo tipo, con un único denominador común: se comen alegremente con familiares y amigos.

"El pudin de pan mexicano se sirve durante la Cuaresma y tiene un profundo valor simbólico: algunos de los ingredientes básicos, como el clavo, simbolizan directamente la Pasión de Cristo"

Pasha (Finlandia)

Es una especie de pudin de queso, cuya receta incluye queso fresco, pasas, piel de naranja confitada, almendras molidas y una pizca de jengibre en polvo. La tradición manda que el compuesto repose en un molde de madera con los símbolos de la Pascua ortodoxa grabados. Se prepara un día antes de servirlo.

Mona de Pascua (España)

Bizcocho relleno de mermelada de albaricoque y glas de chocolate: estos son los ingredientes que no pueden faltar en el dulce ibérico que, con algunas variaciones, se prepara en Cataluña y en otras zonas de España durante la Semana Santa. Especialmente pensada para los niños y para comer en la salida al campo del lunes de Pascua, la Mona tradicional se decoraba con huevos duros, que hoy se sustituyen con los golosos huevos de chocolate.

Capirotada (México)

El pudin de pan mexicano se sirve durante la Cuaresma y tiene un profundo valor simbólico: algunos de los ingredientes básicos, como el clavo, simbolizan directamente la Pasión de Cristo. Preparado rigurosamente con ingredientes autóctonos como el piloncillo (azúcar moreno sin refinar), queso añejo y rebanadas de pan seco, bolillos, se puede degustar tanto frío como caliente.

Hot Cross Buns (Gran Bretaña y Estados Unidos)

Varias leyendas giran en torno a estos populares panecillos dulces: una de ellas establece su origen en los rituales paganos dedicados a la diosa Eostre, mientras que otra cuenta que, si se cocinan en Viernes Santo, duran todo el año. Existen muchas versiones de estos panecillos suaves con pasas y canela, pero todas se caracterizan por la presencia de una cruz dibujada con el glas o marcada directamente en la masa.

Tsoureki (Grecia)

Formado por tiras de masa trenzadas, el pan dulce griego se saca a la mesa con un huevo pintado de rojo simbolizando la vida y la resurrección. La receta utiliza ingredientes muy cercanos a la tradición local: la mahlepi, una especia que se extrae de los huesos de los cerezos de Santa Lucia, y la llamada “lágrima de Chios”, una resina amarga pero refrescante que se obtiene de un arbusto procedente de isla del Egeo del mismo nombre.