Las tradiciones mitológicas asocian la uva a divinidades alegres como Dioniso, a menudo en referencia a los efectos del vino que elimina las inhibiciones, o sencillamente debido a su influencia positiva en la convivencia. Pero hay muchas otras curiosidades que contar sobre las uvas, algunas históricas, otras nutricionales, e incluso recetas especiales.

"El zumo de uva ha sido comparado con la leche materna por sus propiedades nutricionales."

La cultura de la uva

El cultivo de la uva, que comenzó en 6000-4000 a.C. en Mesopotamia, para los pueblos de la antigüedad tenía un valor profundo: marcaba los ciclos de las estaciones representando la transición del verano al otoño y era un símbolo de prosperidad y buena suerte. Aparecía a menudo en la cultura popular y en las obras de arte: por ejemplo, estaba en el centro de la famosa fábula de Esopo La zorra y las uvas, y tanto el fruto como la vendimia se retrataban en mosaicos y frescos romanos.

¿Blanca o negra?

No hay una gran diferencia en cuanto a los valores nutricionales entre la uva blanca y la negra. Las oscuras son un poco más ricas en hierro, las blancas ofrecen mayor efecto diurético. La cantidad de calorías en ambas es de unas 60 kcal por cada 100 gramos, una cifra que se eleva a 260 kcal para las pasas, mucho más azucaradas.

¿De mesa o de vino?

Las uvas de mesa tienden a tener granos grandes y la piel delgada, mientras que las uvas de vino tienen la piel gruesa y granos pequeños: son características esenciales, porque la mayoría de los aromas del vino derivan de la piel y las pequeñas dimensiones del grano determinan un mayor aporte de azúcar. Hoy en día, los principales productores de uva de mesa son España, Francia e Italia.

Los beneficios

La uva se compone en gran parte de agua (70-80%) y azúcares (15-18% dependiendo de la variedad). Es muy saludable sobre todo por ser especialmente rica en sustancias polifenólicas que contrarrestan el envejecimiento celular. Como el resveratrol, que tiene efectos anti-inflamatorios y antioxidantes en el organismo con efectos positivos en la lucha contra las enfermedades cardiovasculares. También los taninos, presentes en las semillas, tienen función antioxidante que ayuda a proteger la piel.

Una leche vegetal

El zumo de uva ha sido comparado con la leche materna por sus propiedades nutricionales: tiene una cantidad similar de agua y proteínas y es rica en vitaminas y minerales, como el potasio y el hierro. Sin embargo, tiene una cantidad significativamente mayor de azúcar, lo suficiente para desaconsejar su consumo a los diabéticos.

Recetas curiosas

Si se quiere experimentar una combinación atrevida se puede trabajar con los contrastes. Por ejemplo, escaldar las uvas cortadas por la mitad en aceite de oliva, cebolla y una pizca de sal para luego usarlas como guarnición de un asado de cerdo poco hecho y servido con una rociada de provolone picante. Además, las hojas de la vid también son comestibles: en la cocina griega, por ejemplo, se escaldan en agua hirviendo y luego se usan para envolver un relleno de arroz aromático hervido con cebolla y varias hierbas. Sólo hay que poner el relleno en el centro de la hoja y doblar los extremos para formar un paquete. Por último, hay que poner los rollos en el fondo de una olla alta, en la cual se agregará agua y zumo de limón. El conjunto se hierve hasta que no se absorbe completamente el agua.

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