Degustar un cóctel es uno de esos placeres a los que es imposible renunciar a bordo de un barco; los cómplices son el relax y una amplia selección de alternativas, entre alcohólicas y no alcohólicas, pero sobre todo, el privilegio de poder disfrutar de ellas mirando al mar, quizás tras descubrir un nuevo destino.

"No puede faltar el cóctel que representa una verdadera filosofía de vida: el placer del aperitivo, incluso a diario. Se trata del infatigable Aperol Spritz."

Sexy, pero con estilo

El Sex On The Beach es un cóctel de nombre elocuente, la opción ideal para quien quiere desengrasar un poco los frenos inhibidores y disfrutar de una velada de música, baile y diversión. Los ingredientes: 1/7 de licor de melocotón, 2/7 de vodka blanco, 2/7 de zumo de naranja y 2/7 de zumo de arándanos. Para la preparación de este cóctel hay que agitar a la vez las bases alcohólicas y añadir después el zumo de naranja, mezclando. Al final, se une el zumo de arándanos, pero sin mezclar, porque las capas de colores deben estar separadas y ser visibles.

Un beso, ¡sin alcohol!

Existe también la versión sin alcohol del Sex On The Beach, de nombre muy romántico: el Kiss on the Beach. Es un cóctel ideal para quienes nunca han dejado de creer en los encuentros del destino, tal vez mirando al mar. En este caso, los ingredientes necesarios son: zumo de melocotón, naranja y grosella a partes iguales. Se mezcla todo con mucho arte junto a la limonada o gaseosa, dependiendo del gusto de cada cual. El efecto final es fresco y acertado para un romántico paseo por la cubierta.

Gustos clásicos para los fanáticos del aperitivo

No puede faltar el cóctel que representa una verdadera filosofía de vida: el placer del aperitivo, incluso a diario. Se trata del infatigable Aperol Spritz. De aspecto sencillo, en realidad su preparación a la perfección requiere maestría y un buen conocimiento de las proporciones. La receta prevé: 3 partes de prosecco D.O.C, 2 partes de aperol, 1 parte de gaseosa. En el vaso, mejor si es de copa larga, se pone el hielo y se añade una rodajita de naranja, solo entonces se pueden mezclar todos los ingredientes.

Pasión y empuje

El Bloody Mary es un cóctel pasional, una bebida sensual y energético. Los ingredientes son: 6/10 zumo de tomate (ya listo o preparado al momento a partir de tomates maduros), 1/10 de zumo de limón, 3/110 de vodka, tabasco, salsa Worcestershire, sal, pimienta, hielo. El hielo, el zumo de tomate, el vodka y el zumo de limón se agitan juntos y luego se vierten en un vaso alto. Finalmente se añade la sal y la pimienta, y un poco de tabasco y salsa Worcestershire (unas pocas gotas serán suficientes).

Espíritu vintage

Para los corazones nostálgicos, es imprescindible el Long Island Iced Tea, receta de los míticos años 70: parece un té frío, pero no hay duda de que es más fuerte. Para prepararlo hace falta: 2/10 de ginebra, 2/10 de vodka helado, 2/10 de ron, 2/10 de Triple Seco, 1/10 de zumo de limón y 1/10 de coca cola. Es un cóctel con mucho grado alcohólico, que queda camuflado por el azúcar. ¿Y los nostálgicos abstemios? Para ellos nada mejor que un Copacabana sin alcohol. Este cóctel, ideal para una primera cita, prevé una sencilla mezcla de zumo de guindas y pomelo. ¡Revitalizador y auspicioso!

Tradición italiana por el Aperol Spritz Bar

Para disfrutar de la magia del sol que se pone en el mar pintando el cielo de tonos naranja, los huéspedes de Costa Crociere no pueden perderse el Aperol Spritz Bar. Cada día entre las 18 y las 20, como manda la tradición italiana, el aperitivo se vuelve aún más sugestivo en los barcos Costa: una atmósfera informal, música lounge o un deejay que toca en directo, un pica pica y bebidas deliciosas. La ocasión perfecta para mimarse antes de la cena y llevarse un recuerdo inolvidable. Los barcos a bordo de los cuales es posible disfrutar del Aperol Spritz Bar son: Costa Diadema, Costa Mediterranea, Costa Favolosa, Costa Fascinosa, Costa Deliziosa, Costa Pacifica, Costa Magica.