No se viaja sólo para conocer nuevos lugares: viajar también significa descubrir los aromas y los sabores de las diferentes tradiciones culinarias. Y desde este punto de vista Sudamérica es una tierra extraordinariamente rica, ya que cuenta con ingredientes muy variados, platos únicos en el mundo y una cultura centenaria de la comida, rica de influencias locales, europeas y africanas. Estos son algunos de los platos más importantes procedentes de Chile, Brasil y Argentina.

"En el país con la carne más famosa del mundo tenéis que probar el “asado”. Es la variedad nacional del “churrasco” brasileño: carne a la parrilla que se cocina muy lentamente, incluso durante horas. "

CHILE

Chile es un país emergente en el mundo de la alimentación. Gracias a la originalidad de las materias primas ya las sofisticadas soluciones de sus chefs, se está consolidando como meta para gourmets. Para comenzar con una comida ligera se pueden ordenar algunos “locos”, es decir, vieiras gigantes hervidas acompañadas por un plato de patatas cocidas o ensalada. Una excelente alternativa es el “chupe”, una especie de guiso de pescado o marisco (pero a veces también se prepara con carne) servido con un poco de queso y pan rallados. Quienes prefieran algo más sustancial pueden optar, en cambio, por la “chorillana”, un plato de patatas fritas cubiertas con carne, cebolla y huevos fritos. Es una especialidad de la ciudad de Valparaíso, pero se puede encontrar en todo Chile. Para acompañar un buen almuerzo o una buena cena no falta dónde elegir: los vinos chilenos son los más alabados internacionalmente de entre los que se producen en América Latina. Una de las mejores bodegas es Lapostolle, cuyo as en la manga es el tinto Clos Apalta (uvas de Burdeos con notas de fresa y vainilla). Merece la pena probar también el Sideral Altaïr (uvas Cabernet y Syrah envejecidas en barricas de roble con regusto de fresa) y el Don Melchor de Concha y Toro (Cabernet de cuerpo intenso y estructura compleja). Por último, no puede faltar un vaso de “pisco”, aguardiente que va de los 30 a los 43 grados según la variedad, obtenido por destilación del vino blanco y rosado. Es la bebida nacional en Chile y Perú y es el ingrediente principal del famoso “Pisco Sour”, un cóctel que se obtiene agitando tres partes de “pisco”, una parte de zumo de limón (o lima), una parte de jarabe de azúcar y una clara de huevo. Se sirve adornado con dos gotas de Angostura o incluso una pizca de canela en polvo.

BRASIL

Cuando se explora la cocina típica de Brasil no se puede ignorar la feijoada, cuyo nombre deriva de la palabra portuguesa feijão, es decir, frijol o judía. No existe una receta estándar y cada región ofrece su propia variación. Los ingredientes básicos son, evidentemente, las judías negras o marrones que se cuecen durante mucho tiempo, junto con carne de cerdo y bovina y luego se sirven con los más variados acompañamientos: arroz blanco, ensalada o farofa, una guarnición pobre que se obtiene pasando la grasa por la harina de mandioca o de maíz. Una alternativa sabrosa es el “churrasco”, extendido en el sur de Brasil y exportado en todo el mundo. Es una parrillada mixta con carne de pollo, cerdo, carne ovina y vacuna, a la vez en la parrilla. A veces se cocina en un gran asador vertical y luego se corta directamente en el plato (churrasco rodizio). Otro plato tradicional es el pão de queijo, del portugués “pan de queso”: es un panecillo que se prepara añadiendo a la harina de mandioca, huevos, sal, leche, aceite y quesos de leche de vaca. Un ejemplo de mezcla cultural y gastronómica moderna es la curiosa variante brasileña del sushi desarrollada gracias a la presencia de muchos inmigrantes japoneses, especialmente en el área de San Paulo: el más apetitoso es el temaki (conos de alga) rellenos de atún y frutas exóticas, que ofrece un calidoscopio de sabores muy diferentes del sushi japonés tradicional. Después de la comida, no se puede renunciar al dulce, que los golosos brasileños adoran. Hay muchos, fundamentalmente a base de fruta o cacao. Una buena opción es el quindim, una especie de flan cocido con huevos, coco rallado, mantequilla, azúcar y limón. Por último, la bebida: la industria brasileña del vino se está expandiendo y está empezando a ser apreciado también en el extranjero. Casi la totalidad de la producción se encuentra en el estado de Rio Grande do Sul (sur de Brasil), y en particular en la región montañosa de la Serra Gaúcha, hogar adoptivo histórico de inmigrantes alemanes e italianos. Precisamente estos últimos fundaron la ciudad de Bento Gonçalves, capital nacional del vino y sede de las bodegas Marco Luigi y Miolo. También en Serra Gaúcha se encuentra la bodega Georges Aubert, que produce el champanhe, el vino espumoso brasileño.

ARGENTINA

En el país con la carne más famosa del mundo tenéis que probar el “asado”. Es la variedad nacional del “churrasco” brasileño: carne a la parrilla que se cocina muy lentamente, incluso durante horas. El “asado” más común, y el auténtico símbolo nacional, es el filete de carne, servido generalmente sin hueso y acompañado con ensalada, patatas fritas y huevos fritos, o incluso plátanos. Las ciudades están llenas de quioscos dónde se puede comer sobre la marcha, como bocadillo. El “asado” es un plato único que llena y satisface, pero si se desea completar un menú típico se puede añadir la “cipa”, la variante argentina del pão de queijo y el “mantecol”, una especie de turrón semi-blando hecho con mantequilla de cacahuetes. Para acompañar al banquete podéis tomar, como los argentinos, “yerba mate”, una infusión preparada con la yerba mate (planta perenne rica de propiedades beneficiosas) o un vino de la tierra. La elección es amplia y, a menudo, de alto nivel ya que la producción nacional es una de las mejores del mundo por su relación calidad-precio. Deben probarse, especialmente, los vinos de la provincia de Mendoza, en concreto el Malbec, considerado la mejor expresión vinícola de la región: el de 2012 producido por la familia Bianchi fue galardonado como el Mejor vino tinto seco en el mundo en la Vinalies Internationales de 2014. Entre los fabricantes de prestigio señalamos la Bodega Catena Zapata, la Bodega Clos de Chacras y la Bodega Lagarde.

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