La cocina y el bienestar psicofísico caminan de la mano, al igual que la investigación científica, que en los últimos tiempos ha dedicado mucha energía a este tema. Puede socorrernos cuando intentamos regular nuestra dieta buscando un efecto benéfico sobre el humor o la calidad de vida. Aquí tienes algunos consejos útiles.

"Cerezas, uva o espinacas, el denominador común es su capacidad de aportar melatonina al cuerpo, que actúa sobre el hipotálamo y tiene la función de regular el ciclo sueño-vigilia. "

Para el que se siente en horas bajas: pescado

En 1999 el psiquiatra Andrew Stoll publica el primer estudio dedicado al efecto positivo del Omega-3 en los estados depresivos. Desde ese momento, otras investigaciones (incluso de fuentes diferentes) han confirmado la eficacia de una dieta rica en pescado, sobre todo salmón, arenque, sardinas y atún. Para daros una buena comilona podéis elegir la Bouillabaisse del restaurante Miramar, que se asoma al sugestivo puerto viejo de Marsella (en el 12 de Quai du Port), del chef Christian Buffa, que se formó en el prestigioso instituto francés Paul Bocuse. Sopa de pescado estofada, típica del sur de Francia, contempla el uso de escorpina, salmonete, congrio y gallineta aromatizados con azafrán.

Para quien lleva mal los cambios de estación: pasta

La disminución del número de horas de sol baja los niveles de dopamina haciendo que a veces perdamos el buen humor y la curiosidad hacia las cosas nuevas; con una desventaja añadida para las mujeres, que estadísticamente sufren bajadas de dopamina en una medida cuatro veces superior a los hombres. Una solución eficaz es la que propone la nutricionista Elizabeth Somer: aumentar los hidratos de carbono, por ejemplo cocinando un buen plato de pasta con tomate, que además es muy fácil de preparar. Si queréis darle un toque creativo podéis seguir la sugerencia del chef con estrellas Davide Oldani, dueño del restaurante D’O (Cornaredo, en la provincia de Milán, via Magenta, 18). Además del basílico, añadir un toque de menta fresca recién cortada en trozos pequeños, dará un toque de frescor y exaltará el perfume del tomate. También se puede cocinar la pasta como si fuera un arroz, cocinándola en una sartén en vez de hacerlo en agua hirviendo. No hay más que añadir un poco de agua de vez en vez, como cuando se hace una paella. El almidón de la pasta funciona como aglutinante y el resultado será muy cremoso.

Para los que sufren insomnio: plátanos

La National Sleep Foundation estadounidense ha redactado una lista de alimentos que ayudan a dormir mejor. Los plátanos son ideales, además de la melatonina aportan potasio y magnesio, elementos que favorecen la relajación muscular. Para una receta sencilla y divertida no tienes más que envolver un plátano en una crepe con crema de cacao en forma de tubo y luego cortarla como si fuera sushi.

Y para los que tienen sueño: café y chocolate

El truco es asumir cafeína, así que lo ideal es mimarse con una buena taza de café acompañada de un trocito de chocolate, y si es amargo mejor. También este último contiene cafeína y tiene la capacidad de estimular los receptores seratoninérgicos que regalan una sensación de bienestar (palabra de Laura Rossi, investigadora en el Centro italiano de investigación de los alimentos y la nutrición) y felicidad. El tiramisú es una solución ideal para unir ambos ingredientes… ¡siempre y cuando no estéis a dieta! Como alternativa, podéis derretir el chocolate al baño maría con piel de naranja y utilizarlo para recubrir los trocitos de pan del día antes. Y para salirse de los convencionalismos vale la pena atreverse con la combinación de berenjenas preparadas como si fueran una lasaña, pero con chocolate y frutos secos en lugar de tomate y quesos.