Desde finales de primavera hasta finales de verano, los arándanos llegan a nuestra mesa llenándola de colores y sabores del bosque. Pero esta pequeña baya es también un ingrediente beneficioso para nuestra salud en todos los sentidos.

"Entre sus numerosos efectos positivos, en efecto, uno de los más importantes es que contrarresta el envejecimiento de las células, que contribuye en la mejora de la memoria."

Los arándanos pueden ser de color negro, azul o rojo, y en los tres casos son apetitosos y saludables. Crece sobre todo en los climas templados y fríos del hemisferio septentrional, pero ha sabido adaptarse también a las áreas tropicales como Hawaii, Madagascar y Giava, convirtiéndose en una pequeña delicia que es posible encontrar y consumir con relativa facilidad en muchas partes del mundo.

Los arándanos son buenos

Los arándanos contienen grandes cantidades de sustancias antioxidantes y de ácidos orgánicos, que hacen que sean eficaces en la prevención de las patologías cardiovasculares y en la protección de los tumores y de los procesos de envejecimiento. Tienen también otra serie de efectos positivos, más o menos evidentes según el color. Descubrámoslos juntos.

Los beneficios de los arándanos negros

El fruto más oscuro es especialmente útil para reforzar el sistema venoso y de forma específica los capilares, una característica que hace que sea una ayuda válida para la regeneración de la retina y por tanto también para mejorar la vista y la disminución de la fatiga en presencia de poca luz.

Los beneficios de los arándanos rojos

Los tres tipos de arándonos son beneficiosos para los capilares, pero el rojo es el más apropiado en el tratamiento de la cuperosis. También es una auténtica panacea en la prevención y en el tratamiento de las infecciones de las vías urinarias y es también muy útil para contrarrestar la irregularidad intestinal.

Los beneficios de los arándanos azules

La baya azul actúa más que las otras en la neutralización de los radicales libres. Entre sus numerosos efectos positivos, en efecto, uno de los más importantes es que contrarresta el envejecimiento de las células, que contribuye en la mejora de la memoria, pero también en la mejora del equilibrio y de la coordinación corporal.

Risotto de arándanos

Aunque frescos son deliciosos, también es posible dejar secar los arándanos en un lugar sombreado y aireado, para degustarlos luego al natural o con alcohol. Además se prestan a diversos usos en la cocina. Se combinan por supuesto con los otros frutos del bosque en las macedonias, en una copa de helado o como ingrediente de una tarta. Pero si se quiere experimentar una curiosa variante salada, se puede probar un risotto de arándanos. Preparar a fuego lento un sofrito a base de aceite, un poco de mantequilla y media cebolla picada muy fina; cuando la cebolla ha cogido color se añade el arroz (6 puñados llenos para 4 personas) y se hace tostar, luego se añaden dos puñados de arándanos y medio vaso de vino blanco, aumentando el fuego para que se evapore. Añadir después lentamente un caldo de verduras preparado antes, mezclando siempre hasta obtener la consistencia y la cremosidad necesaria. Por último se puede apagar el fuego y dejar mantecar el arroz 5 minutos, serviéndolo luego en los platos y decorarlo con arándanos frescos. El resultado será un primer plato de colores llamativos, en el que se mezclan el dulce y el salado manteniendo un equilibrio delicado.

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