Para combatir el calor veraniego existen diversos remedios naturales, a menudo poco conocidos, y estratagemas sencillas que pueden mejorar realmente nuestro bienestar. Estas son algunas de ellas.

"Gracias a sus propiedades las hierbas tienen efectos refrescantes contra la postración que genera el calor. "

Fresco casero

Entre los trucos para mantener la casa fresca se encuentra el “acondicionador natural”. Para prepararlo se utilizan botellas de agua helada colocadas dentro de un recipiente y luego delante de un ventilador. El fresco, en ambientes de pequeño tamaño, está asegurado. Respecto a un acondicionador, el ventilador es más barato, consume menos (incluso 15 veces menos) y elimina la sensación de bochorno.

Espacio al “verde”

Las plantas absorben el calor. Llena el balcón de plantas, sobre todo enredaderas, que harán de escudo a la luz y al calor. Coloca también algunas macetas con plantas dentro de casa para protegerlas pero también para combatir el calor.

Utiliza los aceites esenciales

Bajo la ducha (mejor templada que fría, para no provocar un choque térmico al cuerpo) mezcla el jabón con un aceite de mentol o de naranja amarga, para aumentar el efecto refrescante. Si el bochorno se nos sube (literalmente) a la cabeza, un buen remedio natural es mojar las sienes con unas gotas de aceite de menta que alivian inmediatamente. El aceite de lavanda concilia el sueño y es un repelente natural contra los insectos. Es suficiente esparcir algunas gotas sobre el cojín antes de irse a dormir para disfrutar de una noche tranquila.

El poder de las hierbas y las especias

Gracias a sus propiedades las hierbas tienen efectos refrescantes contra la postración que genera el calor. Unas pocas gotas de linfa de abedul pueden contrarrestar la hinchazón, mientras una bebida casera a base de hojas de salvia (maceradas durante una semana en vino blanco) frena el sudor y otorga energía al cuerpo. También el ginseng tiene propiedades energizantes, el romero en cambio es un refrescante natural y si se combinan en infusiones para tomar frías son una auténtica bendición.

La crema a base de yogur

Además de ser un alimento fresco y ligero, el yogur ayuda a rehidratar la piel secada por el sol aportando frescura. Se recomienda unir al yogur unas pocas gotas de miel y untarlo sobre la cara y el cuello. El alivio está asegurado.

El kit de emergencia

Se trata de un spray de agua termal para llevar en el bolso. Cuando se siente un calor asfixiante, es posible utilizarlo para vaporizarse la cara y las piernas. Sirve para disminuir la temperatura corporal e hidratar la piel.

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