En la búsqueda del elixir de una larga vida o la legendaria fuente de la eterna juventud, exploradores, sacerdotes, filósofos, alquimistas y científicos han invertido sus vidas. Una búsqueda aún hoy sigue fascinando.

"Japón también parece haber descubierto el secreto de la longevidad. Aquí, además de creer que comer los primeros frutos y el pescado fresco alargan la vida, se dice que para vivir mucho tiempo se debe masajear el “punto de las 100 enfermedades”, conocido como punto de Zu San Li."

La fuente que alarga la vida

Una de las fuentes de la juventud más “antiguas” es, según la leyenda, la fuente de la vida misma, que tiene su origen en el Jardín del Edén. Bueno, no estamos en el Edén, sino en un pequeño pueblo de montaña, el valle de Hunza en Pakistán, donde la longevidad es como de la casa. Los Hunza, de hecho, viven incluso 140-150 años y las mujeres son fértiles ¡hasta los 90! Bueno… quizás no tanto, ya que tienen un sistema diferente para contar los años, pero aún así viven tanto como para que parezca que podrían haber encontrado un elixir. Por lo visto, que uno de los secretos de su larga existencia, además de una alimentación basada en productos locales bajos en grasa y colesterol, es el agua de manantial que beben, un agua con un elevado pH con propiedades antioxidantes y minerales coloidales. ¿Será esta fuente la fuente de la juventud?

En busca del punto Zu San Li

Japón también parece haber descubierto el secreto de la longevidad. Aquí, además de creer que comer los primeros frutos y el pescado fresco alargan la vida, se dice que para vivir mucho tiempo se debe masajear el “punto de las 100 enfermedades”, conocido como punto de Zu San Li, una pequeña hendidura que se encuentra bajo de la rodilla, flexionando la pierna a 90°. Parece que el masaje del Zu San Li (por la mañana, con 9 movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj, en ambas piernas) aumenta la actividad de las glándulas suprarrenales, responsables de la respuesta al estrés y mejora el funcionamiento de los órganos, lo cual retrasa el envejecimiento.

Las hierbas milagrosas de los “sanadores” sardos

Viven mucho tiempo también en Cerdeña y aquí el secreto parece estar en la alimentación, basada en alimentos de producción propia, como el vino que contiene grandes cantidades de antioxidantes, y la leche de oveja, que parece tener bacilos muy específicos que controlan el colesterol. Es cierto, sin embargo, que Cerdeña, además de la longevidad, también cuenta con otra ventaja, la de los “sanadores especializados” que confían en el poder de las hierbas que usan para crear mezclas que sirven para curar. El ritual del sanador no se limita a la preparación de la medicina, la terapia a menudo se acompaña de la pronunciación del brebus, palabras secretas y antiguas, transmitidas de generación en generación, y milagrosas. ¿Y si fuera este el secreto?

La verdad sobre la longevidad

La receta para apagar más de 100 velas, según un estudio de la SIGG (Sociedad Italiana de Gerontología y Geriatría), se encuentra en los genes heredados de la familia, en los hábitos alimentarios y en el movimiento. Parece que para envejecer bien es importante contar con una flora bacteriana intestinal eficiente, con un estilo de vida saludable y equilibrado, que incluya la presencia en nuestro menú diario de alimentos antioxidantes (fruta, té verde, vino tinto, chocolate, cereales integrales, legumbres) que combaten los radicales libres. Pero también moverse mucho, posiblemente al aire libre: largos paseos diarios que son buenos no sólo para el corazón, pulmones y articulaciones, sino también para la mente.

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