¿Las vacaciones han terminado y llega el momento de ponerse en forma otra vez? Si bien los viajes son sinónimo de relax y diversión, también es verdad que son momentos muy tentadores: es fácil dejarse llevar por los placeres de la mesa, pasarse con los aperitivos y abandonarse al ocio. Y a la vuelta el espejo y la báscula nos pasan cuentas y nos piden que reparemos daños. Pero es una pena encerrarse en un gimnasio. La calistenia se puede practicar al aire libre y permite disfrutar de las estaciones menos frías y del sol cálido regalándose la sensación de… ¡volver a estar de vacaciones! Los ejercicios de calistenia se han puesto de moda en los últimos años gracias a la corriente del street workout, el entrenamiento al aire libre que, desde California, se ha difundido por todo el mundo.

"Adiós a pesos y contrapesos; el único peso que va a haber que contrastar es el del propio cuerpo y la única fuerza con la que combatir es la de la gravedad. "

Fuerza y belleza

De la unión de kalòs, que en griego clásico significa “belleza”, y de sthenos, “fuerza”, los ejercicios calisténicos nos desafían a enfrentarnos a nosotros mismos, sin contar por fuerza con la ayuda de sofisticados aparatos. Adiós a pesos y contrapesos; el único peso que va a haber que contrastar es el del propio cuerpo y la única fuerza con la que combatir es la de la gravedad. Básicamente, la Calistenia es una revisión de la vieja y querida gimnasia a cuerpo libre, basada sobre todo en ejercicios de tracciones, torsiones y flexiones, algunos ellos se realizan con barras y paralelas y otros no. Y los que no necesitan de nada, pueden, obviamente, practicarse en cualquier parte. Por tanto, ¿por qué no aprovechar para estar al aire libre, en contacto con la naturaleza, regalándose un momento de bienestar absoluto?

Los beneficios

Mens sana in corpore sano, como decían los romanos. Y, efectivamente, este tipo de entrenamiento funciona en ambos frentes armoniosamente: por una parte tonifica, refuerza y modela. Por otra parte, al poderse practicar también en varios contextos y en momentos improvisados, ayuda a la psique y al equilibrio mental.

El ABC de la Calistenia

En un entrenamiento típico se empieza desde una posición básica, la Hollow: tumbados boca arriba con las piernas y los hombros levantados, empujad el ombligo hacia abajo, contrayendo las abdominales y manteniendo estiradas las puntas de los pies. La espalda no debe arquearse, sino que debe apoyarse completamente en el suelo. Una vez la hayáis aprendido, podréis usar esta posición tanto desde supino como desde prono. Igual que sucede en la posición de la Plancha: desde la posición boca abajo tratamos de elevarnos apoyados en el suelo con los codos y la punta de los pies, curvando la cadera y la espalda como en la posición Hollow. En cambio, los que ya estén entrenados podrán aventurarse con las Handstand Push Up, las flexiones que se pueden efectuar en vertical, apoyados sobre las palmas de las manos y manteniendo el resto del cuerpo rígido: son muy cansadas, pero también muy eficaces para tonificar los brazos, espalda y abdominales. Finalmente hay que recordar, entre los ejercicios con la barra, los Pull ups, tracciones parecidas a las flexiones, pero en posición supina, que se hacen teniendo las manos bien fijas a la barra, con los pies en el suelo y alejando el cuerpo de la barra misma, doblando los brazos.

Postura y fuerza… ¿con vistas al mar?

Es posible, como ya se ha dicho, practicar la Calistenia sin aparatos, renunciando al beneficio de algún que otro ejercicio técnico, pero muy compensado por el aire libre y el tiempo de pausa total. Y si por casualidad estáis por partir hacia vuestro próximo crucero, recordad que en la cubierta del barco, con vistas al mar, la Calistenia será aún más gratificante.

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