Hacer deporte es un entrenamiento para la felicidad. El ejercicio físico activa el cuerpo y despierta el metabolismo. Además, constituye también un ejercicio mental porque combate el mal humor, estimula la concentración e influye positivamente en la producción de endorfinas. El resultado es una oleada de bienestar que envuelve el organismo de la cabeza a los pies, aún mayor si las actividades se realizan en pareja. Vamos a ver cuál elegir.

"Entrenarse junto a vuestra pareja es divertido y útil, puesto que es una manera de confiar en las posibilidades del otro y apoyarse. "

Recupera la complicidad con el baile

La música es una invitación a coger de la mano a la pareja. Bailando recuperamos la armonía y nos volvemos cómplices, porque permitimos que afloren nuestras más profundas emociones. Según un sondeo llevado a cabo por la American Heart Association, la costumbre de asistir a clases de baile un par de veces a la semana tiene efectos positivos en la salud cardiocirculatoria. Escuchar música, además, tiene una función antiestrés y estimula la producción de endorfinas… ¡un poco lo mismo que pasa con el amor!

Un concentrado de energía

¿Qué os parecería animar el día con un buen partido? Los deportes de equipo, como el baloncesto o el balonmano, además de reforzar la musculatura de las extremidades inferiores y superiores, ayudan a desarrollar la concentración. Practicarlos en pareja permite colaborar y sentirse unidos para alcanzar un objetivo: son ideales si hace tiempo que no se siente esa unión.

Reduce el cansancio, dobla la motivación

Si hace tiempo que os prometéis hacer más ejercicio es el momento de empezar. Apostad por las ayudas: el entrenador personal os ayudará a encontrar los ejercicios adecuados para vuestras necesidades. Entrenarse junto a vuestra pareja es divertido y útil, puesto que es una manera de confiar en las posibilidades del otro y apoyarse. Cuando se está en pareja, resistir el cansancio y recuperar la energía es más fácil.

Codo con codo

Correr junto a la pareja ayuda a encontrar un ritmo común. Regular juntos la velocidad significa aprender a observar a la pareja, esperarse el uno al otro y escuchar las exigencias de ambos. Hacer jogging puede transformarse de esta manera en una excelente costumbre que se puede aplicar a la vida diaria. Una carrera por la mañana temprano o al atardecer es pura emoción, reposa la mente y refuerza el entendimiento mutuo.

Descubrir el mundo en bicicleta

Con las excursiones en bicicleta es fácil saborear los beneficios del aire libre y disfrutar de las vacaciones con todo el relax del mundo. Los efectos positivos son incontables, tanto para el cuerpo como para la mente: se tonifica la musculatura, se recobra la calma mental, se disfruta en compañía. Y eso no es todo, el “slow travelling” es perfecto para explorar la vida de un lugar desconocido a través de medio de transporte ecosostenible. Vivid la emoción de ir al descubrimiento de una nueva ciudad en bicicleta: una manera original y saludable de redescubrir el bienestar en pareja.

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