La primavera es como un nuevo inicio, trae consigo el deseo de recuperar las energías y liberarse de los residuos, físicos y no sólo físicos, acumulados durante el invierno. Es exactamente lo que hace este tratamiento de bienestar exclusivo, el masaje ayurvédico, que disuelve el estrés y al mismo tiempo regenera la armonía en el cuerpo y en el espíritu a un nivel profundo. Su secreto reside en la antigua medicina tradicional de la India, el ayurveda. Estos son los principios sobre los que se crea y que son la base de la eficacia de los masajes.

"El ayurveda no es sólo un conjunto de terapias, sino también y sobre todo una filosofía y una forma de vida que pretende mantener el bienestar general, aumentar la energía y estimular las emociones positivas. "

Un arte que proviene de los dioses

El ayurveda tiene su origen en la tradición oral, más de 5000 años antes de Cristo, pero es su forma actual, difundida todavía en la actualidad en India, se basa principalmente en tres textos en sanscrito que se remontan a hace 2500 años: el Charaka Samhita, el Bhela Samhita y el Sushruta Samhita. El último explica uno de los mitos del nacimiento del ayurveda, pasado de los dioses a los hombres: un día Dhanvantari, una de las manifestaciones de la divinidad hinduista Vishnu así como doctor de los dioses, se encarnó en Divodāsa, rey de la ciudad de Varansi, y enseñó los principios de la medicina a algunos sabios. Entre ellos se encontraba precisamente Sushruta, que transcribió lo que había aprendido para que los hombres supieran cómo curarse y vivir en salud.

Equilibrio a 360 grados

El ayurveda no es sólo un conjunto de terapias, sino también y sobre todo una filosofía y una forma de vida que pretende mantener el bienestar general, aumentar la energía y estimular las emociones positivas. El principio fundamental es el equilibrio. Cuerpo, mente y espíritu son una única cosa, y el ayurveda actúa sobre ello en conjunto para garantizar el equilibrio perfecto. Un sistema completo, por lo tanto, que se basa en ejercicio, yoga, desintoxicación, meditación, comportamiento activo y sin excesos, lectura precisa de la rutina cotidiana y por supuesto de los masajes. Otros factores fundamentales son una correcta alimentación (por ejemplo, la dieta vegetariana Sattvica, a base de alimentos de temporada, legumbres, fruta fresca y seca, semillas y verdura madura) y la higiene personal, con una atención particular al cuidado de la piel y a la limpieza de los ojos y los dientes.

Las fuerzas vitales

Según el ayurveda todo el universo, así como el hombre, está formado por cinco elementos: espacio, aire, tierra, fuego y agua. Combinados entre ellos de diversa manera forman los dosha, tres sustancias (o fuerzas vitales) que invaden nuestro organismo y determinan su aspecto, tanto físico como psicológico. El Vatadosha controla las funciones relacionadas con el movimiento, como la circulación, y produce creatividad y energía. El Pitta Dosha regula el sistema metabólico, de la temperatura del cuerpo hasta la digestión, y está relacionado con la inteligencia y la satisfacción. El Kapha Dosha supervisa las funciones del crecimiento, entre las que se encuentra el sistema inmunitario y la hidratación, y es la base del amor y del perdón. Si los dosha se encuentran en una condición de equilibrio nos sentimos bien, si en cambio se encuentran en un estado de desequilibrio, entonces se manifiestan las enfermedades. La finalidad del ayurveda es precisamente mantener o restablecer su equilibrio.

Los beneficios del masaje

De los tratamientos ayurvédicos, el masaje es el que ha tenido más suerte en todo el mundo. Si en la India es una práctica común y a menudo incluso diaria, efectuado tanto por especialistas como en casa por los familiares, en Occidente ha entrado a formar parte de la oferta de los centros de bienestar y de los spa. El masaje ayurvédico no sólo es agradable y relajante, sino que ofrece también muchos otros beneficios: ayuda a restablecer el equilibrio del cuerpo, a depurarlo de residuos y toxinas que se acumulan en los tejidos y a eliminar el estrés; además mejora la circulación, recarga las energías y aumenta la conciencia de uno mismo. El masaje implica todas las zonas del cuerpo, calibrándose cada vez según las necesidades de cada individuo.

Los aceites

En el masaje ayurvédico es fundamental utilizar los aceites. La primera ventaja es casi obvia: facilitan el deslizamiento de las manos, evitan que la fricción directa caliente el cuerpo y genere dolor. En segundo lugar, los aceites nutren e hidratan la piel. Pero su aplicación sigue también principios más profundos. Cada uno de ellos es apropiado, en efecto, para estabilizar un dosha específico. Por ejemplo, el aceite de semillas de sésamo se utiliza para reequilibrar el Vata, el de coco para el Pitta, el de mostaza o de olivas para el Kapha. Gracias a la acertada combinación de los aceites y de los movimientos de las manos, el masaje ayurvédico regala una experiencia única y totalizante.

En los barcos Costa

¿Qué mejor que dedicarse un momento de relax revigorizante en el extraordinario Spa Samsara con vistas al mar, mientras vives las vacaciones de tus sueños? A bordo de Costa Favolosa, Costa Fascinosa, Costa Serena, Costa Pacifica, Costa Luminosa, Costa Deliziosa, Costa Diadema y Costa neoRomantica os espera la estimulante experiencia del masaje Shirobhyanga: el fluir del aceite caliente, a partir del tercer ojo, el punto que está entre las cejas, deshará vuestras tensiones. El masaje en las manos, brazos, pies y espalda os relajará tanto cuerpo como mente estimulando vuestros “marma”, puntos de energía “escondidos” que, según la disciplina ayurvédica devuelven el equilibrio al bienestar del organismo.

Credits foto: Shutterstock

1 of 4